La transfobia mata

Perdón, Alexa.

Tu cara recorrió las redes. De ti se burlaron, de ti emitieron juicio y hasta historias inventaron. Perdón, Alexa. Sufriste un sinnúmero de violencias, fuiste víctima del sistema y no había ningún tipo de apoyo para ti. Estabas sola y no hicimos nada.

Perdón, Alexa.

Perdón por no hacer lo suficiente. Perdón porque no sé si te hubiera ayudado si pasaras por mi lado. No sé cómo te hubiera mirado. Perdón porque aún nuestros prejuicios reinan. Perdón, Alexa, porque no hicimos lo suficiente. Porque no hacemos lo suficiente. Perdón por no tener un sistema de salud eficiente. Por todas las veces que buscaste ayuda y te la negaron. Por todas las veces que no respetaron tu identidad. Por todas las veces que te hirieron. Por todas las veces que dormiste en la calle. Perdón, Alexa.

Perdón porque, a veces, nos quedamos en lo superficial. Acá compartimos fotos, información y siempre estamos solidarias, pero no actuamos lo suficiente. No le llegamos con la intensidad y con el ímpetu que amerita. Por eso, perdón, Alexa.

Perdón, Alexa. Merecías ser feliz. Enamorarte. Ser amada. Usar la ropa que quisieras. Tener un plato de comida seguro. Merecías vivienda. Merecías ternura. Merecías salud. Merecías abrazos.

Perdón, Alexa. El sistema te falló. Nosotrxs te fallamos y le seguimos fallando a la comunidad trans y, en específico, a las personas negras trans. Seguimos haciéndoles a un lado, ignorando sus necesidades, dejándoles siempre para después.

Perdón, Alexa. Sé que ya de nada sirve, sé que mis lágrimas no solucionan nada y sentir lástima no es suficiente. Perdón, Alexa.

Ahora, nos toca llegar, estar y trabajar. Ya no hay después. Porque se les va la vida. Les matan y nos matan.

Perdón, Alexa. Espero que hoy—estés donde estés—puedas sentir la paz, el amor y la ternura que este mundo tan cruel y violento te negó.


*A más de 24 horas del asesinato, la Policía aún no ha identificado el cuerpo. Sin embargo, su descripción coincide con la de la mujer que el domingo le informó a un agente policiaco que se llamaba Neulisa Luciano Ruiz, también conocida como Alexa. Sobrevivía en la calle, entre Luquillo, Fajardo y Río Grande, y era paciente de salud mental.

Lee también: El odio se convierte en feminicidio de mujer trans en Toa Baja

Comparte:
Aliana Margarita Bigio Alcoba
Escrito por Aliana Margarita Bigio Alcoba
Estudiante de Ciencias Políticas con un énfasis en Género y Poder Político, y de Mujer y Género en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras. Creadora del proyecto CON(Sentimiento) en Instagram y Facebook, que busca generar conversaciones políticas y feministas desde una perspectiva interseccional.