Rinden honor a la memoria de Nilda y reclaman justicia

Vigilia por Nilda, Río Piedras. Foto por Istra Pacheco.

Decenas de amistades, personas que la consideraban como su familia, vecinos e, incluso, gente que nunca la conoció, pero se sentían conmovidas por su muerte violenta se reunieron anoche en el corazón de la Barriada Blondet, a pasos del Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico, para expresar su dolor, rendirle honores y exigir que se esclarezca el feminicidio de Nilda Álvarez Lugo.

Se trató de una jornada emotiva en que personas discretamente iban dejando flores sueltas, ramos completos en sus envolturas y hasta una canasta de pascuas alrededor del altar con la foto de la artista.

Las anécdotas de cómo conocieron a la también activista, de cómo se enteraron de la terrible noticia de su asesinato o de cómo -sin haber cruzado nunca una palabra con ella- pudieron conectar con su sonrisa fueron parte de las expresiones de la noche.

“Estamos hartas de decirlo, pero no podemos dejar de decirlo a todo el mundo, hay que seguir repitiéndolo: nosotras merecemos respeto, hay que respetar nuestras vidas’”, exclamó Melissa Orsini, integrante de la agrupación musical Nómadas que interpretó un tema denunciando la violencia machista.

Orsini fue una de muchas personas que sintió que debía llegar, aunque no conoció a Nilda porque “no hacía falta conocerla para que una noticia como esta te impacte”.

Nilda fue asesinada el 13 de noviembre en su apartamento, ubicado en una égida que tenía control de acceso. Mientras decenas de personas recordaban su espíritu alegre y lo que significó en sus vidas, las autoridades trataban de dar con el feminicida, que, se sospecha, dejó una camisa y una gorra en la escena del crimen.

Blanca Rovira Burset interpretó dos números con su viola, acompañada de la cuatrista Lizmarie. Mientras las cuerdas de ambos instrumentos daban vida a la canción Oda a la alegría, se escuchaban algunos sollozos y un pequeño gato negro se acomodó bajo una pancarta blanca colocada al lado del altar que leía “Hasta que se haga Justicia, Nilda”.

Para Fabiola Cortés Robles, Nilda era su ángel guardián, con quien ni tenía que cruzar palabras para entenderse. Dijo que con sus respectivas miradas podían transmitirse sus sentimientos.

“Cuando perdí mi pierna, ella me dio mucho apoyo… Dondequiera que esté espero que no me abandone y sé que siempre voy a seguir sintiendo sus abrazos”, dijo Cortés Robles, quien desde su silla de ruedas se acercó con cierta dificultad hasta el altar en honor a Nilda y colocó flores cerca de su foto.

Víctor Allende dijo que para seguir adelante con el vivero de plantas medicinales y hortalizas que creó en un predio de la barriada Blondet, que antes era considerado estorbo público, quien más le inspiraba era Nilda.

Relató que constatemente la artista llegaba con su “camarita a hacer fotos” del progreso del jardín y le aseguraba a Allende que su proyecto le provocaba mucha alegría.

“Ella hablaba de lo sagrado del cuerpo de la mujer. Por eso, para mí fue bien doloroso cuando me enteré de la muerte de ella y espero que se haga justicia”, afirmó.

Antonio González Walker, quien compartía con Nilda el espacio Capicú Adentro dentro de la Plaza del Mercado de Río Piedras, convocó a encender velas el martes a las 7:00 de la noche y a llenar las redes sociales de fotos de esas luces, o de flores o piezas de arte como un homenaje a las cosas que ella amaba y para seguir manteniendo vivo su legado.

Además, anunció que el miércoles, a las 11:00 a.m., inaugurará, en el espacio de Capicú Adentro, una exhibición con los trabajos de Nilda.

“Queremos que la gente siga la estela que Nilda nos abrió”, expresó González Walker.

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Istra Pacheco
Escrito por Istra Pacheco
Yaucana. Completó su bachillerato en Comunicación Pública en el Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico. Como periodista, lleva sobre 20 años acumulando experiencias a nivel nacional e internacional. Ha cubierto juicios de alto perfil y desarrollado investigaciones periodísticas que le han valido variados reconocimientos. En años recientes, dirigió el Departamento de Noticias de Radio Universidad y fue editora de la versión impresa del periódico Metro. Es la primera vicepresidenta de la Asociación de Periodistas de Puerto Rico.