Elizabeth Barreto pinta mural en tributo a baloncelistas puertorriqueñas

Fotos por Ana María Abruña Reyes

Celebrar los logros de las mujeres en el baloncesto es algo que siempre está presente en la agenda de la artista Elizabeth Barreto. En su niñez, jugó en equipos. También, recuerda la carrera deportiva de su hermana, quien fue integrante de la desaparecida franquicia de las Vaqueras de Bayamón en el torneo del Baloncesto Superior Nacional Femenino. Conoce de cerca las luchas y retos que enfrentan las mujeres que participan en el deporte de las canastas. También, está consciente de las aportaciones que las baloncelistas han hecho a Puerto Rico, aun cuando esas gestas no siempre sean reseñadas ampliamente en la prensa y otros foros del país.

Con el deseo de visibilizar el baloncesto femenino y, en especial, a la Selección Nacional que representó a Puerto Rico en los pasados Juegos Olímpicos de Tokio 2020, Barreto trabajó un mural que le rinde tributo a este grupo de mujeres. Su trabajo artístico está ubicado en el Paseo de Diego, en Río Piedras, junto a otros murales que forman parte de un proyecto que aspira a revitalizar un espacio que, en el pasado, fue uno de los principales centros de actividad comercial en la capital. 

Cuando Barreto fue convocada para participar del desarrollo de estos murales en Río Piedras, su decisión de proponer uno que celebre a las baloncelistas no fue difícil. Por el contrario, era una idea que venía pensando desde hace tiempo. 

“Yo recuerdo ver a Pamela Rosado con el equipo de Isabela, a Carla Cortijo, también, a las hermanas Escalera. Entonces, venía con esa inquietud de querer desarrollar algo sobre eso porque es algo que estuvo muy presente en mi vida, que me influenció mucho a mí, a mi hermana, a mi familia y sentía que tenía que dar ese empuje de visibilizar sus sacrificios, sus esfuerzos, la lucha que ellas enfrentan las desigualdades que están presentes, el discrimen”, expresó Barreto a Todas

Al observar el mural, en la parte superior izquierda de este, sobresalen las jugadoras Pamela Rosado, Jazmon Gwathmey y Jennifer O’Neill. En la parte inferior, (rolling door) hay un arte con las jugadoras Michelle González e Isalys Quiñones. Estas cinco baloncelistas participaron de la edición de la Selección Nacional que jugó en las Olimpiadas celebradas en Tokio. Como parte del mural, también se puede observar una imagen de diferentes jugadoras con la mano en el pecho, similar al protocolo de himnos nacionales que se lleva a cabo previo a cada partido de baloncesto internacional. 

“Aquí es que doy en particular con lo de la Selección [Nacional], porque quería encajonar a quiénes quería visibilizar y por qué. Estas jugadoras representan una diversidad generacional, de lo que compone el equipo, de las refuerzos que llegan y cómo se unen a trabajar con las jugadoras boricuas. También, hay algo de la composición que me gusta”, agregó la artista.

Abrir el diálogo sobre la participación de la mujer en el baloncesto

Además de aportar a embellecer un área urbana que ha enfrentado retos en los pasados años, la realización del mural con las jugadoras de la Selección Nacional de Puerto Rico también puede servir como punto de partida para tener conversaciones sobre la participación de la mujer en el deporte, de acuerdo con Barreto. 

“Además de ser una celebración de las jugadoras, espero que se abran las puertas del diálogo y que se hable más de la desigualdad que ellas enfrentan, versus la liga masculina. Que se hable de lo que se merecen, una paga justa. Que tengan la oportunidad de dedicarse al deporte completo y no tener que malabarear entre otros trabajos, lo cual se me hace superinjusto. Que evitemos la fuga de talentos que hay aquí en la isla y que tengan la oportunidad de desarrollarse profesionalmente con todo lo que merecen”, expresó Barreto. 

La finalización del mural está pautada para este mes de agosto. El 21 de septiembre dará inicio la Copa del Mundo de la Federación Internacional de Baloncesto (FIBA). Puerto Rico será una de las 12 selecciones nacionales que competirán en esta justa mundialista. Será la segunda participación de las puertorriqueñas en un mundial de la FIBA. 

“Estamos en una coyuntura en la cual hay que aprovecharlas y darles el empuje [a las baloncelistas], nosotros como fanaticada, nosotres como feministas también. Me da pena que no hayan tenido esa visibilidad antes, pero hay que aprovechar y, de una vez, darles el empuje, como por ejemplo ir más a los juegos de la Liga Superior [de Baloncesto Femenino]”, dijo la artista. 

Aceptación de parte de la comunidad riopedrense 

El proyecto de murales en el Paseo de Diego cuenta con el endoso de representantes de la comunidad, incluyendo personas que forman parte de la Junta Comunitaria del Centro Urbano de Río Piedras. 

Como parte de su investigación, Barreto se enteró que, en el pasado, existió una franquicia representativa de Río Piedras que se llamó Las Rebeldes. El equipo logró 12 campeonatos, incluyendo ocho de manera consecutiva, durante el período de 1972 al 1979. Al encontrar pocas referencias visuales, la muralista optó por dejar el tema de la franquicia riopedrense para un trabajo futuro. 

“Esto de Las Rebeldes amerita que se trabaje una investigación y se pueda hacer algo con mayor sustancia. Por eso, decidí irme puntual con la Selección Nacional en esta ocasión”, expresó Barreto. 

De acuerdo con la artista bayamonesa, hasta el momento, una de sus mayores satisfacciones ha sido tener la oportunidad de conversar con transeúntes y personas de la comunidad que se detienen a observar y reaccionar a lo que se presenta en el mural.

“Hasta ahora, todo ha sido positivo. Ayer, pasó un señor que me dijo: ‘Excelente, porque ya les tocaba a ellas’. La gente también está consciente de que ya era hora de que alguien las resaltara. Eso me lo dijo un viejito y me trajo mucha felicidad porque dimos en el punto. Él entendió”, puntualizó Barreto. 

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Escrito por Rafael Díaz Torres
Es periodista del Centro de Periodismo Investigativo y profesor universitario, graduado del doctorado en Historias del Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe.