Noelia Quintero Herencia invita a “una fiesta para la inclusividad”

La cantante Nydia Caro y la directora Noelia Quintero Herencia

Ellas, mujeres en la música es el título del especial del Banco Popular estas Navidades. El banco puso el tema y Noelia Quintero Herencia puso el ojo. Un ojo que encuadra la diversidad y la abundancia del talento del patio.

“Una mirada súper queer”, dice la directora boricua, que reconoce con este trabajo la trayectoria de las mujeres en la música puertorriqueña. Este año, son ellas las que cantan, las que tocan los instrumentos, las que son entrevistadas sobre sus vidas y logros. 

Es un especial refrescante en comparación con la banalidad de años anteriores. Con esta pieza, Quintero Herencia trae a la mesa, como una especie de resolución de año nuevo, lo que muchas activistas feministas plantean hace tiempo: honremos las experiencias de las mujeres que vinieron antes para crear espacios donde las próximas generaciones vivan libres y plenamente. 

“Multiplicar miradas, multiplicar miradas de mujeres, multiplicar mujeres, multiplicar voces de mujeres… Lo que yo quería era multiplicar, somos muchas”, explicó la también productora radicada en Nueva York sobre la encomienda que sintió al aceptar el trabajo. 

El proyecto navideño Ellas, mujeres en la música se transmitirá este próximo domingo, 5 de diciembre, a las 8:00 p.m., por los canales locales principales y en internet. Participan iLe, Yolandita Monge, Chabela Rodríguez, Chamir Bonano, Melina León, Ana Isabelle, La India y Son Divas, Villano Antillano, Didi Romero, Milly Quezada, Nydia Caro y Lucecita Benítez.

El especial comienza con una mujer artista que está en la sala de su casa visiblemente harta por el encierro pandémico. Tengo que preguntarte: ¿cómo has estado en estos pasados dos años?

-A mí, la pandemia me dio como a todo el mundo, supongo, por los dos lados. Ha sido una cosa de contrastes. Estuve muy apesadumbrada al principio, pero ha sido un año sumamente productivo en términos de proyectos creativos. Hice dos vídeos para Rita [Indiana] y, después, entré a hacer el doctoring de una película para un guion. En noviembre del año pasado, fue el estreno de la película Papi en la República Dominicana. 

Hacer un especial navideño del Banco Popular es construir una pieza visual que está en el mainstream del espectáculo y la tarima puertorriqueña. ¿Qué sientes que necesitabas decir en ese espacio que no se estaba diciendo? 

-Más que el mainstream, a mí me gusta decirle que es lo pop: la música popular, la cultura popular televisiva. Lo que me apeló del especial es que yo soy querendona de la cultura de la televisión. Consumí mucha televisión de niña, demasiada. Me gusta su formato, me gusta la narrativa en la televisión y para mí lo importante era presentar la parte del espectáculo que se da de una forma bastante majestuosa. Es lo que me permitían los números musicales. Yo lo que quería era precisamente evitar la plaza pública, que está bastante vista en los especiales del banco. Quería que cada una de esas piezas musicales fuese en honor a esa cultura televisiva: una televisión más colorida, más innovadora, que se viera lindo, que a la gente le entrara la alegría y el color por los ojos. Eso es lo más fuerte que tiene este especial, la vistosidad con la que se trabajaron cada uno de los números musicales. 

¿Es algo nuevo en tu trabajo concentrarte en las figuras de las mujeres y su pluralidad?

-Mi trabajo es el de una directora puertorriqueña, cocola, novelera. Es brutal para mí, superchulo poder diversificar eso mismito: ser mujer, la mirada de una mujer, la amplitud de lo que somos. El futuro está ahí en nosotras. Siempre he hecho el trabajo desde ahí, entonces no es algo nuevo. 

Quiero traer el contexto político en el que se da este especial: a principios de año, el gobernador declaró un Estado de Emergencia contra la violencia de género; de nuevo se discute, tal vez con más fuerza, la integración de la perspectiva de género en el currículo educativo público. ¿Cómo ves que una institución del establishment, como el Banco Popular de Puerto Rico, haya puesto a las mujeres como eje de su especial navideño?

-El que estemos conversando este tema en un especial del Banco Popular me parece superacertado. Fue uno de los grandes alicientes de que yo le metiera mano al tema. Creo que, en Puerto Rico, estamos superlistos para ver lo que vamos a ver [en el especial]. El hecho de que tengamos a Villano Antillano, una artista trans, es hablar de la pluralidad, de lo abierto que estamos, de que nosotros somos un país inclusivo, que somos un país respetuoso más allá de ser tolerantes. Estamos listos para hacerle honor a nuestra nacionalidad que es de gente digna, bondadosa, respetuosa y amorosa. Todos y todas estamos con los ojos bien abiertos, desde que empezó este año, a lo que está pasando. Terminar el año con eso en mente, bajo el tintero, y además con alegría y esperanza de que vamos a hacer un mejor país; yo creo que es un palo. 

Tuve la oportunidad de ver la pieza junto a mujeres de generaciones mayores a la mía. Me pareció que la reacción general de ellas fue ‘por fin se está haciendo algo así’, un sentimiento de reivindicación a la generación de los años 1960, 1970 y las luchas donde las mujeres se metieron en los espacios donde antes no estaban. ¿Cómo quieres que la gente reciba este trabajo?

-Yo quisiera que lo recibieran con la alegría y con el amor con que se hizo. Este especial lo que quiere es sumar, más que nada. Quiero que se reciba como lo que es: un regalo para todas esas mujeres que han estado dando la cara. Nosotras ahora tenemos otras formas, tal vez no somos tan vocales como las generaciones que mencionas, pero se ha luchado mucho para tener unos espacios y creo que es un momento de visibilizar, no un momento de perder espacios. Es un momento de mostrar y vivir tranquilamente. Se va a recibir bien. Todos nos criamos con música cantada por mujeres. Ojalá de aquí a 20 años podamos hacer otro especial con música cantada, compuesta y hecha por mujeres. La música es particularmente alegre, es Navidad. Tú sabes que en Navidad nosotros matamos la liga.

En muchas de las escenas de baile, rompes con la binariedad de las parejas que están disfrutando de la música. Es una fiesta: todo el mundo baila con todo el mundo. ¿Por qué es importante que esto se vea en pantalla?

-Porque es la forma de representarnos. Eso es lo que para mí es una fiesta navideña puertorriqueña. Las estructuras [de la binariedad] las hemos puesto para entrar en códigos y en circuitos que no necesariamente representan lo que somos nosotros culturalmente. La cantidad de baile, de bailarinas y bailarines es como yo siento la música: una directora mujer queer. Yo no puedo definir el baile y decir que tiene que ser de alguna forma. El baile es unos cuerpos al son de una música. Es una fiesta para la inclusividad. 

De principio a fin, hay una narrativa de que las mujeres llegan a estos espacios de visibilidad y a ser protagonistas porque van rompiendo esquemas. Como directora, ¿hay algo que rompiste haciendo este trabajo?

-En el número de la canción Ella, interpretado por Ana Isabelle, yo cambio la cámara y vemos a Jeannice Mustafá -cinematógrafa puertorriqueña, activista, miembro de la comunidad LGBTQ-, y para mí eso fue superemotivo. Más allá de tener una propuesta [técnica] distinta, fue emotivo visibilizarnos a todas nosotras, inclusive a mí misma, que somos las que estamos detrás de la cámara. Mirar a Jeannice en ese video musical es algo que me llevo en el corazón porque fue muy importante para mí, para ella y para las cineastas mujeres. Habemos varias mujeres dirigiendo, haciendo dirección de fotografía, las grandes productoras son mujeres. Ahí colé un guiño para todas las mujeres que están detrás de la cámara haciendo arte, cine. No nos vemos, pero somos un montón y somos buenas.

Lee también: Artistas queer comparten experiencias de resistencia en la industria musical

Comparte:
Laura Moscoso
Escrito por Laura Moscoso
Laura Moscoso es periodista independiente que vive y trabaja desde Santurce, Puerto Rico. Tiene un bachillerato en escritura creativa de la Universidad de Puerto Rico, recinto de Río Piedras y una maestría en periodismo de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Es parte del grupo fundador de la revista 80grados. Trabajó en Prensa Comunitaria, El Nuevo Día, WIPR, El Mundo (España) y el Centro de Periodismo Investigativo. En el 2018 publicó el texto 'Monta mi guagua' en el libro 'Santurce y 8 crónicas de viaje' un proyecto del Museo de Arte Contemporáneo de Puerto Rico editado por Armindo Núñez. Colabora de manera regular con el periódico feminista Todas desde el 2020. Ofrece talleres sobre periodismo de datos y herramientas de visualización para periodistas y estudiantes del oficio.