Un llamado a la cobertura responsable de la violencia machista en los medios de comunicación

No son celos. No es arranque de cólera. No es un crimen pasional.

Representantes de albergues, centros de servicios, activistas y lideresas hicieron hoy un llamado a los medios de comunicación, prensa tradicional y alternativa a demostrar sensibilidad en la cobertura de casos relacionados con las violencias por razones de género en Puerto Rico.

La crisis por la violencia de género registrada en el país ha llevado a muchas personas a solidarizarse e insertarse en esfuerzos para detenerla.

Las organizaciones reconocieron que los medios de comunicación han sido fundamentales en este proceso y a la hora de manejar los datos que surgen de las investigaciones relacionadas con crímenes de violencia de género. Sin embargo, recalcaron que es importante recordar la necesidad de una integración de voluntades para promover espacios seguros de sanación y acompañamiento para las sobrevivientes de violencia de género en nuestro archipiélago. Desde estas facilidades se coordinan servicios diversos para las sobrevivientes y sus crías: interrumpir los servicios o divulgar datos confidenciales sobre los centros podría poner en riesgos de seguridad a las participantes y al personal que allí trabaja.

“Los medios de comunicación han sido aliados imprescindibles en visibilizar las denuncias que las organizaciones feministas han realizado a través de los años y que las mismas estadísticas oficiales no reflejan. En estos momentos, es importante que esos esfuerzos se mantengan enfocados en elaborar y transmitir información confiable que reconozca la violencia machista como una violación a los derechos humanos de las mujeres”, sostuvo Vilma G. González Castro, directora ejecutiva de Coordinadora Paz para las Mujeres.

Las organizaciones ofrecieron las siguientes recomendaciones:

  1. No insistir en visitar espacios como albergues o instalaciones que proveen asilo a sobrevivientes para realizar grabaciones o reportajes del lugar físico. Esto pudiera comprometer la seguridad de quienes buscan proteger.
  2. Situar el contenido de la noticia como una violación de los derechos humanos que atenta contra la libertad y la dignidad de las mujeres.
  3. Presentar cada agresión sexual, asesinato, violación, no como caso aislado sino como parte de la violencia generalizada contra las mujeres.
  4. Realizar un seguimiento de los casos publicados y ofrecer noticias positivas de aquellas mujeres que lograron salir de la violencia. En cada nota, termine con números de orientación.
  5. Presentar la violencia (doméstica, de género, machista, sexual) como crímenes o asesinatos, no como un hecho pasional.
  6. Comprender la violencia contra las mujeres como física, sicológica, emocional, económica y todas estas modalidades dejan secuelas.
  7. Publicar datos de los agresores, evitando que el anonimato asegure impunidad.
  8. Explicar la historia de cada víctima/sobreviviente de maltrato: número de veces que ha sido maltratada, denuncias radicadas, juicios previos y penas impuestas al agresor. También informar los casos y querellas al agresor.
  9. Destacar el valor de las mujeres que denuncian la violencia contra ellas o sus relacionadas para no caer en victimizaciones. Estas mujeres se enfrentan con valentía a una realidad no deseada.
  10. Promover el rechazo social a la violencia contra las mujeres: el silencio nos hace cómplices.
  11. Tenga cuidado con citar a vecinos, amigos, etc que hablen positivamente de una persona acusada de agresión (doméstica o sexual). El efecto es darle más poder a lo que piensan otros que el testimonio de una víctima; si la persona fue capaz de escalar la violencia hasta causar daño físico, es una persona violenta. Debe evitar siempre justificar a la persona acusada.
  12. Informar de los recursos públicos existentes, teléfonos de emergencia y no solo informar estos temas cuando asesinan a una.

Coordinadora Paz para las Mujeres cuenta con el Manual de cobertura mediática para casos de violencia de género en Puerto Rico, que puede ser descargado en el enlace. El manual original fue elaborado por las periodistas feministas Norma Valle y Firuzeh Shokooh Valle. La revisión del documento contó con la edición de Ada Álvarez Conde. 

Si aparezco viva, no me maten

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