Refugiadas de los terremotos del sur comparten sus historias de sobrevivencia y liderazgo

terremoto

“Pero algo que más me chocó a pesar de toda la situación de los temblores, es que uno dentro de toda la situación uno aprende a identificar otras necesidades que ya estaban ahí antes de los temblores y que está fuerte cómo es que eso persiste y viene a salir a raíz de una situación como esta”, (Perla, Campamento Comunitario 2).

El Observatorio de Equidad de Género lanzó este jueves el informe de la investigación Cuando la tierra tembló: violencias y resistencias de las mujeres tras los terremotos del sur de Puerto Rico (2019-2020), que reúne los testimonios, críticas y recomendaciones de refugiadas enfocadas en crear protocolos para atender la violencia de género en estas instancias de crisis.

“Los terremotos dictaron cuál sería nuestro primer proyecto investigativo toda vez que comenzaron a llegar, casi simultáneamente con el inicio de los trabajos del Observatorio, informaciones sobre la falta de protocolos en los refugios gubernamentales para proteger de agresiones sexuales tanto a menores como a personas adultas”, compartió María Dolores Fernós, coordinadora del comité asesor del Observatorio en el prólogo del informe.

Esta investigación, auspiciada por Oxfam América, fue trabajada por la analista Debora Upegui-Hernández, la doctora Irma Lugo Nazario y las trabajadoras sociales Elithet Silva Martínez Medina, Jennifer Oliveras Del Río y Jennifer Martínez Medina.

El propósito del estudio fue “evaluar, desde una perspectiva de género, la respuesta del gobierno de Puerto Rico frente al desastre socionatural generado por los terremotos y temblores que ocurrieron en la zona sur de la isla en diciembre 2019 y enero del 2020, al igual que conocer los retos y experiencias de las mujeres sobrevivientes”.

Entre los hallazgos principales del estudio, se evidenció la existencia de múltiples violencias estructurales que se recrudecieron y generaron mayor vulnerabilidad para las mujeres. En especial, las entrevistadas compartieron el efecto de la acumulación de crisis no atendidas por el gobierno desde el paso de los huracanes Irma y María, los terremotos y la pandemia de COVID-19.

El Observatorio de Equidad de Género es un proyecto que busca monitorear y analizar la situación de violencia de género en Puerto Rico, generar recomendaciones de política pública y fiscalizar la respuesta de las agencias gubernamentales para abordar la violencia de género en la isla.

Muchos de los datos recolectados en esta investigación formaron parte de la Caravana pa’l sur, intervención de la Coordinadora Paz para las Mujeres (CPM) que se activó tan pronto ocurrió el primer terremoto en el sur.

Las coordinadoras de las caravanas completaron cuestionarios para identificar y atender situaciones de violencia de género en los campamentos comunitarios y refugios oficiales. En total, se trabajaron 18 cuestionarios con información sobre 13 campamentos entre ellos, cuatro refugios oficiales y nueve campamentos comunitarios en los municipios de Yauco, Guánica, Ponce y Utuado.

Según la base de datos de la CPM, los cuatro refugios oficiales estaban albergando cerca de 1,400 personas y los campamentos comunitarios visitados alrededor de 2,200 personas, para un total de aproximadamente 3,600 personas refugiadas.

Perfil de las participantes del estudio

Las investigadoras realizaron ocho grupos focales en Guánica, Guayanilla, Peñuelas, Ponce y Yauco: tres en refugios oficiales y cinco en campamentos comunitarios. Se analizaron un total de 56 cuestionarios.

El 86% (48 de 56 participantes) habían sido desplazadas de sus hogares y se encontraban allí en carácter de refugiadas en campamentos comunitarios o en refugios oficiales.  El 14% de las participantes (8 de 56) se encontraban en los campamentos comunitarios o refugios oficiales en capacidad de lideresa o ejerciendo alguna labor administrativa.

 

Las investigadoras sostienen que en los contextos de desastres socionaturales aumenta la vulnerabilidad al acoso y agresión sexual hacia las mujeres. Indicaron que cientos de personas se vieron obligadas a asumir convivencia comunal con otras familias o individuos que no conocían.

La Caravana pa’l sur contabilizó situaciones de violencia doméstica, sexual y acecho en al menos dos de los 13 (15%) campamentos comunitarios y refugios oficiales visitados.

Según las entrevistas con las refugiadas, no existían personas designadas en cada campamento comunitario o refugio oficial para atender situaciones de violencia doméstica, acoso o agresión sexual. Tampoco, se identificaron planes de acción.

“Fue palpable entre las narrativas de las mujeres la necesidad de estar en alerta para protegerse y evitar exponerse o ser víctimas de acoso y/o agresión sexual en los campamentos comunitarios y los refugios oficiales. Las mujeres se protegían entre ellas y a sus hijos e hijas, pero no se advirtieron esfuerzos concertados de parte de la administración de los refugios o agencias públicas para brindar protección”, recalcan las investigadoras.

Además, la investigación evidencia el deterioro en la salud mental de la población ante el desgaste causado por la secuencia de crisis. “Los resultados de la falta de acceso de la mayor parte de la población a salud preventiva y servicios médicos está más presente en situaciones de desastres socio-naturales”.

“Sinceramente, creo que la parte más dura fue canalizar mis emociones, mis miedos, tener que manejar eso en medio de tanta necesidad, verdad, con muchas personas, y sentir que no hay espacio de tiempo para atender lo mío” (Linda, Campamento Comunitario 1).

La inacción por parte del Estado fue otro reclamo de las refugiadas, quienes denunciaron violaciones a derechos humanos como el acceso a la vivienda, la alimentación, la educación, un trabajo digno, la seguridad y la salud.

El estudio concluye que el terremoto, ocurrido el 7 de enero de 2020 en Puerto Rico, no solo fue un desastre natural, sino que también un desastre social porque tuvo un impacto negativo y nocivo sobre las mujeres a nivel individual y colectivo.

Resistencia, fortaleza y liderazgo de las mujeres

Estos eventos que conmovieron a todo el país, también evidenciaron cómo, en momentos de crisis, las mujeres asumen un rol de liderazgo para salvaguardar la vida en sus comunidades.

“Las compañeras que participaron en este estudio y compartieron sus experiencias son un ejemplo de lo que enfrentan nuestras mujeres cada día para sobrevivir y echar hacia adelante a sus seres queridos, luchando y, a la misma vez, conscientes y reclamando sus derechos humanos frente a este gobierno”, establece la investigación.

El estudio claramente recomienda que la mejor manera de tomar acción, frente a los fenómenos sociales que afectan a las mujeres en el contexto de este desastre socio-natural, es escuchando atentamente sus retos, sus propuestas y recomendaciones.

En el informe, se presentan los reclamos y propuestas de las participantes en las áreas de “planificación y preparación adecuada por parte del Estado; apoyo a la organización comunitaria; apoyo para preparación a nivel emocional y atención a las voces de las mujeres”.

Asimismo, las expertas en derechos humanos armaron una lista de recomendaciones con el propósito de aportar al proceso de reconstrucción y desarrollo de planes para la prevención y reducción de riesgos con una perspectiva de género en futuros eventos socionaturales.

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Adriana Díaz Tirado
Escrito por Adriana Díaz Tirado
Periodista e investigadora. Egresada de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras (UPRRP). Cuenta con un bachillerato en Periodismo y una segunda concentración en Ciencia Política. Actualmente, cursa sus estudios graduados en Periodismo en la Escuela de Comunicación de la UPRRP. Sus temas de interés son política, género, salud, educación y cultura.