Denuncian cultura de impunidad en la UPR de Humacao ante violencia sexual

En el Recinto de Humacao de la Universidad de Puerto Rico (UPRH), un grupo de estudiantes y otros integrantes de la comunidad alzaron su voz de protesta y declararon que no aceptarán más la cultura de la impunidad y la alegada inacción de las autoridades universitarias cada vez que se denuncian casos de acoso y violencia de género hacia las universitarias. 

Las jóvenes dijeron estar cansadas de que se protejan a profesores, y se desincentive a que las víctimas se expresen en y fuera de la universidad. 

Por las pasadas semanas, cartulinas y mensajes que exigen acción ante los casos de acoso sexual en la UPRH han llenado las paredes de algunas áreas comunes dentro de este centro educativo ubicado en la región este de Puerto Rico. 

¿Cuál fue el detonante que intensificó en semanas recientes las denuncias que llevan años haciéndose en la UPR en Humacao? Una estudiante denunció que fue acosada y agredida por un profesor. De acuerdo con la universitaria, el ataque ocurrió en la oficina del docente. En su queja, planteó que el hombre la agarró por el cuello y amenazó, luego de ella alejarse cuando el profesor la comenzó a tocar. 

No es el primer caso en el cual se señala a este hombre. De acuerdo con estudiantes y empleados que conversaron con Todas, al sujeto se le asocia con otras instancias de acoso en los predios de la universidad y en viajes estudiantiles a Europa que ayuda a coordinar cada año.

Para estos casos, estudiantes y empleados de la universidad cuentan con el recurso de llevar sus quejas ante la oficial de Título IX de la universidad. Sin embargo, aquellos casos de acoso o agresión que han sido llevados ante la oficina que maneja Título IX encuentran algunos obstáculos burocráticos que impiden que la queja pueda trabajarse en querella. En un correo electrónico al cual tuvo acceso Todas, la oficial de Título IX de la UPRH, Julia Alicea, explica que solo aquellos casos en los cuales la autoridad nominadora determina que hubo falta administrativa serán trabajados como querella y se podrá iniciar un proceso formal de sanción. De lo contrario, la denuncia se mantiene como una queja sin mayores consecuencias administrativas. El interés de varias estudiantes que han denunciado casos de acoso es que sus quejas sean reconocidas como querellas. 

Todas se comunicó con Alicea por correo electrónico y mensaje de texto, pero no obtuvo respuesta. Se le preguntó sobre el status de las quejas que la institución no había reconocido como querellas en el contexto de los protocolos relacionados con Título IX. 

Título IX es la ley federal que prohíbe el discrimen por razón de género en la educación. Como institución beneficiaria de programas federales, la UPR debe cumplir con las disposiciones de esta ley. Eso incluye los aspectos relacionados con el acoso. 

“Cuando un beneficiario sabe o debería haber sabido sobre un posible acoso por motivo de sexo, debe tomar medidas inmediatas y apropiadas para investigar o determinar lo ocurrido. Si una investigación revela que el acoso ha creado un ambiente hostil, el beneficiario debe tomar medidas rápidas y eficaces para para poner fin al acoso, eliminar el ambiente hostil, evitar que el acoso se repita, y remediar sus efectos”, lee la descripción del Acoso por motivo de sexo publicada en la sección de Título IX del portal oficial de la UPRH. 

A pesar de estas disposiciones, integrantes de la comunidad estudiantil alegan que esas “medidas rápidas y eficaces” para atender casos recientes y pasados nunca ocurren. 

En noviembre de 2018, estudiantes mostraron su preocupación ante un denunciado caso de intento de violación que habría ocurrido en uno de los estacionamientos de la universidad. 

La administración universitaria respondió con una carta circular, firmada el 9 de noviembre de 2018 por el director de la Oficina de Seguridad y Tránsito, Juan Castro Pabón. 

En el documento, Castro Pabón planteó que se trataba de “rumores infundados” y los negó “categóricamente” por el hecho de que “no existe querella alguna al día de hoy”. 

La circular establece que la institución solo valida aquellas agresiones que aparecen como querellas. Sin embargo, el caso más reciente demuestra las trabas que la universidad y sus protocolos presentan a quienes desean que sus denuncias sean reconocidas como querellas. 

Una estudiante, quien pidió no ser identificada y que forma parte de las denuncias hacia la administración, habló con este medio y expresó su indignación sobre la forma en que se maneja el caso reciente de la universitaria que denunció haber sido agredida en la oficina del profesor.

“Me duele mucho, y especialmente porque la estudiante, al acudir a una TS (trabajadora social) para que le diera la ayuda, le dijera que ella no podía hacer nada porque la administración le pedía más pruebas que su testimonio y que tenían que ser casos en masa para que se le pudiera dar la ayuda pertinente”, narró la estudiante.

“Con ese coraje fue que decidimos pegar los carteles en el Centro de Estudiantes”, añadió. 

Los carteles incluyeron la creación de una lista para que las estudiantes apuntaran los nombres de los profesores que identifican como acosadores. 

El pasado 28 de febrero, el Decanato de Administración de la UPRH publicó una carta circular, titulada Normativa para publicación o difusión de expresión pública de la Universidad de Puerto Rico en Humacao. En el documento, la institución advirtió sobre las sanciones que conlleva “pasquinar”, usar “lenguaje agresivo” o la “formulación de querellas a base de cargos que se saben falsos, con ánimo de perjudicar al querellado”. La carta circular es firmada por la decana interina de administración, Mariolga Rotger González. 

Para muchos estudiantes, la carta circular fue un intento de silenciar a quienes denuncian los casos de acoso y agresión sexual en la universidad.

“Los estudiantes somos el único grupo dentro de la comunidad que tenemos la obligación de seguir ciertas ‘normativas o reglamentos’ para difundir lo que ellos no quieren que se sepa. Estamos en contra de la censura y no aceptamos ninguna política que vaya por encima de la expresión de los y las estudiantes dentro y fuera del recinto. ¿Cuándo hemos visto al acosador pagar por acciones antiéticas y mezquinas en la Universidad de Puerto Rico en Humacao? Estamos cansados de que nos engañen, ya es hora de que paguen los culpables”, lee una expresión publicada en la página de Facebook del colectivo Búhos en Lucha, en respuesta a la carta circular firmada por Rotger González.  

Una empleada de la universidad, que habló bajo condición de anonimato, expresó que “desde 1991 tengo conocimiento que esto está pasando y continúa en el 2020. Y los casos de agresión sexual también y la administración los amapucha”. 

Sobre el asunto de las estadísticas de los casos y querellas de acoso y agresión sexual en la UPRH, otra fuente que trabaja en la universidad expresó: “Allí obligan a la gente a firmar documentos que ponen en cero por ciento el número de querellas de estos casos. Lo hacen para que la universidad no luzca mal, pero si se divulgaran todos los casos que ocurren, la historia sería muy diferente”. 

Las estadísticas de incidencia criminal en el campus publicadas en la página del recinto solo están actualizadas hasta 2015. Desde 2011 hasta esa fecha, aparece registrado un caso de agresión sexual forzada, en 2012. En el resto de los renglones, todos los años, aparece el número cero.

La misma página donde faltan las estadísticas de 2016 en adelante establece que las leyes y reglas federales contenidas en el Higher Education Act (HEA) del 1965, según enmendado en 1998, y en el Student Right to Know Act (SRTK) de 1990, todas las instituciones que reciben fondos del Gobierno Federal de los Estados Unidos de Título IV tienen, por disposición del Acta, que recopilar, publicar y divulgar información a los estudiantes activos y potenciales, así como a la comunidad en general sobre: tasas de graduación, tasa de estudiantes atletas graduados, asistencia económica y las estadísticas de delitos institucionales, entre otras.

Además, el recinto de Humacao de la UPR contaba con un Programa de Prevención de la Violencia contra la Mujer que quedó inactivo el año pasado. 

Reacciona la administración de la UPRH

Por medio de declaraciones escritas, la rectora Aida Rodríguez Roig reaccionó a las preguntas de este medio.

La denuncia reciente de una estudiante que informó una agresión por parte de un profesor de Humanidades, ¿ya fue evaluada por la autoridad nominadora? ¿Ya es querella? Si ese no es el caso, ¿qué hace falta?

Como rectora, no he recibido querella sobre ese asunto. De existir denuncia, como usted indica, la misma debe ser canalizada confidencialmente utilizando los procesos reglamentarios disponibles. Para garantizar la pureza del proceso y proteger la identidad de la víctima, se mantiene la confidencialidad.

—¿Fomenta la UPRH una política de creerle a las víctimas?

La política de la UPR enfatiza en proveer protección y ayuda a las víctimas de cualquier situación y en cualquier escenario y garantizar el proceso de ley. La política de la universidad cumple con el estado de derecho en contra de cualquier tipo de discrimen y ha desarrollado políticas y procedimientos para atender estas situaciones.

—¿Piensa la UPRH reactivar el Programa de Prevención de la Violencia contra la Mujer?

El Programa de Prevención de la Violencia contra la Mujer respondió a un proyecto con fondos federales y el Departamento de Justicia que culminó el pasado año. No obstante, iniciativas como las que se realizaban continúan realizándose a través del Departamento de Trabajo Social y continuaremos promoviendo auspiciado estos esfuerzos.

—¿Está la administración escuchando las denuncias de la comunidad? (Carteles en el Centro de Estudiantes)

La administración siempre escucha las denuncias, reclamos, recomendaciones y aportaciones de la comunidad. Los carteles son medios de expresión que permiten que se transmitan preocupaciones, ideas y mensajes generales, garantizando la libertad de expresión, cumpliendo con las normativas vigentes de la Universidad. Exhortamos, sin embargo, a utilizar los foros de ley y orden universitarios correspondientes, con las garantías y responsabilidades que estos proveen. La universidad no permitirá el hostigamiento sexual en la institución, independientemente de la jerarquía o posición de las personas que puedan estar involucradas. De ninguna manera, la universidad permitirá que persona alguna incurra en conducta que de alguna forma conforme ambientes laborales, académicos o administrativos que observen prácticas de hostigamiento o discrimen por razón de género en cualquiera de sus formas.

—¿Cuáles son las estadísticas de casos de acoso en la UPRH?

Según los informes de la Oficina de Seguridad y Tránsito de la institución, en el 2018, se reportó e investigó un caso de acecho.

Exigen acción

Las respuestas de la rectora contrastan con las denuncias de parte del estudiantado y las personas que hablaron con este medio. 

Varios grupos han convocado a una protesta el próximo jueves, 12 de marzo, a las 10:30 a.m., en el pasillo frente al Departamento de Humanidades para luego ir en caravana hasta llenar el edificio de Administración. 

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Rafael Díaz Torres
Escrito por Rafael Díaz Torres
Es periodista del Centro de Periodismo Investigativo y profesor universitario, graduado del doctorado en Historias del Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe.