Destacan aportaciones de las mujeres puertorriqueñas en las artes

La historia oficial ha olvidado que Luisa Géigel Brunet fue la creadora de la división de Artes Plásticas del Ateneo Puertorriqueño, y que María Luisa Penne de Castillo diseñó e implementó el currículo de arte en la Universidad de Puerto Rico Recinto de Mayagüez. 

Para subsanar ese vacío histórico, el libro Pioneras y transgresoras: Mujeres en la historia del arte en Puerto Rico destaca las vidas y las obras de cinco artistas y un colectivo para visibilizar la presencia y aportaciones de las mujeres al arte puertorriqueño. 

Editado por Yamila Azize Vargas, y gestado en colaboración con la Liga del Arte de San Juan, la publicación recoge ensayos biográficos de las artistas Géigel Brunet, Penne de Castillo, Cecilia Orta Allende y Luisina Ordoñez Sabater, quienes fallecieron; y de Ana Margarita Bassó Bruno y del Colectivo Moriviví, que aún viven. Todas transgresoras y pioneras desde las temáticas que abordan sus obras hasta el estilo de representación artística.

“Las conexiones entre el Colectivo Moriviví y estas mujeres son más de las que uno piensa en términos de la voluntad de desafiar esas formas tradicionales de cómo presentar a las mujeres”, comentó Azize Vargas.

Surge a partir de la Jornada pioneras y transgresoras

Por su parte, la directora de la Liga de Arte de San Juan, Marilú Carrasquillo, explicó que el proyecto parte de la Jornada pioneras y transgresoras, un evento en el que se dieron conferencias, en diversas universidades, sobre la vida y obra de las artistas y el colectivo. 

Aunque se pudieron hacer dos conferencias presenciales, con la llegada de la pandemia por COVID-19 a Puerto Rico, la jornada se tuvo que mover a la virtualidad. 

El libro recoge las conferencias de la jornada y ensayos biográficos escritos por Azize Vargas, Doreen Colón Camacho, María Elba Torres, María Elena Perales, Sharon González Colón y Raysa Rodríguez García. Además, incluye comentarios de los artistas Rafael Trelles y Awilda Sterling, y fotos de las obras por Johnny Betancourt

“Fue un equipo que siempre dijo presente con el mismo entusiasmo que nosotras tenemos en este proyecto”, señaló Carrasquillo, quien destacó el apoyo de la Fundación Puertorriqueña de las Humanidades, que subsidió el libro y la jornada. 

Falta de reconocimiento y distorsión de sus historias

Cuando la investigadora Azize Vargas comenzó a estudiar la vida de la artista sanjuanera Luisa Géigel Brunet, se dio cuenta de que la historia de las mujeres en las artes en Puerto Rico estaba distorsionada y sus aportaciones eran obviadas. 

Esa investigación dio paso a que la editora conociera también las obras de otras artistas puertorriqueñas que fueron reconocidas, en sus respectivos momentos, pero invisibilizadas una vez morían o se retiraban. 

“No es sorpresa que ese mismo patrón que sucedió con la obra de Luisa, sucedió con otras contemporáneas de ella, como fue el caso de Luisina Ordoñez y de estas artistas que agrupamos aquí [en el libro]”, subrayó Azize Vargas. 

A la vez, destacó que la obra artística de las mujeres es difuminada cuando se da mayor importancia a sus vidas personales, traumas y escándalos.

En medio de la pandemia, Azize Vargas, en colaboración con Colón Camacho, hizo investigaciones profundas, a través de diversos recursos que incluyeron conversaciones, por teléfono, con familiares de las artistas. 

Ese trabajo robusteció el contenido del libro, que originalmente sería una publicación digital con las conferencias de la jornada. 

Olvidadas en los depósitos de los museos

Si bien las historias de estas artistas y educadoras, formadas en el extranjero, han sido invisibilizadas, también lo han sido su obra artística. 

Azize Vargas destaca que, al localizar sus piezas, se dieron cuenta de que muchas están en los depósitos de los museos en Puerto Rico. Es decir, que están bajo su custodia, pero no se exhiben. 

“Ellas hacen arte para que se vea, no para mantenerlo escondido. El arte tiene esa voluntad de presencia y visibilidad”, resaltó la también historiadora de las luchas feministas en el archipiélago. 

La única obra que está expuesta y bien documentada es la de Cecilia Orta Allende, una pintora negra, de Carolina, que tiene una sala dedicada en un museo del municipio. 

De otra parte, sobre la escultora Ana Margarita Bassó, solo hay unos pocos escritos y sus obras no están en ninguna colección en Puerto Rico. Esta es la única de las cinco veteranas artistas que aún vive, y recibió el libro en el hogar de cuido donde reside. 

Sin embargo, la nueva generación de artistas transgresoras han decidido no esperar a que los museos decidan si su arte vale la pena estar en las exhibiciones, pues están presentes en los murales. 

“Colectivo Moriviví está transgrediendo otras formas de hacer arte en su trabajo muralístico, comunitario y con contenido político», comentó Carrasquillo, quien destacó que tomar las calles como espacio artístico, masifica los mensajes y las propuestas. 

Lee también: Muralistas del Colectivo Moriviví apuestan al arte comunitario

Para Azize Vargas, el libro abre un diálogo con los curadores de los museos para que puedan apreciar el arte y las aportaciones de las mujeres puertorriqueñas. 

Pioneras y transgresoras: Mujeres en la historia del arte en Puerto Rico está disponible, por un donativo, en la Liga del Arte de San Juan, en el Viejo San Juan, y en su tienda en línea. A través de esta última forma, el libro puede llegar a diversos países en el extranjero.

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Valeria María Torres Nieves
Escrito por Valeria María Torres Nieves
Periodista de Yauco, Puerto Rico. Egresada de la Universidad de Puerto Rico Recinto de Río Piedras con un bachillerato en Información y Periodismo. Le interesan temas de género, historia, política, cultura, raza y educación.