Detallan el impacto de las sanciones de Estados Unidos en la población cubana y la vida de las mujeres

Hace casi seis décadas, Estados Unidos impuso sanciones a Cuba que desde la mayor de las Antillas se experimentan como un bloqueo en el acceso a bienes como petróleo, materias primas, equipos, medicamentos y alimentos, y que tiene un impacto especial sobre la violencia de género que enfrentan las mujeres.

Pero además de esa obstaculización material, 60 años de sanciones tienen consecuencias que no se pueden cuantificar, como estrés permanente, necesidades insatisfechas, vínculos familiares limitados, trabas a intercambios académicos, científicos y culturales, desigualdades preexistentes reforzadas y tiempo invertido en buscar alternativas a los problemas generados por el bloqueo. Todo resta a la calidad de vida y a la posibilidad del disfrute pleno de los derechos.

Así lo expone un informe que produjo la organización Oxfam en Cuba en un esfuerzo por sumar visibilidad al reclamo de un cambio de esa política estadounidense hacia Cuba, que es aún más urgente en medio de la emergencia sanitaria internacional por COVID-19.

En medio de una pandemia, una época cada vez más digital, el bloqueo estadounidense restringe el acceso a plataformas y recursos digitales que se han convertido en herramientas aún más cruciales para la cooperación, la comunicación y el intercambio de conocimientos entre los países, así como para la relaciones familiares”, señala el informe de Oxfam Derecho a vivir sin bloqueo: Impacto de las sanciones de Estados Unidos en la población cubana y la vida de las mujeres.

Para la organización internacional, el bloqueo de Estados Unidos a Cuba contradice lo que es más urgente y necesario en este contexto: “salvar vidas humanas y proteger los derechos de la población cubana”.

El lanzamiento del informe el 27 de mayo pasado estuvo acompañado de un foro virtual, titulado Derecho a vivir sin bloqueo, co-organizado con el Centro Memorial Martin Luther King y la Asociación Cubana de las Naciones Unidas.

El intento de transmitir el foro en vivo, como estaba originalmente planificado, también fue bloqueado, por la plataforma Zoom, según denunció Joel Suárez Rodés, del Centro Martin Luther King, con un mensaje grabado y colgado en Facebook más tarde.

Durante la conversación, panelistas conversaron sobre las duras limitaciones del bloqueo y “efectos extraterritoriales que entorpecen sus relaciones con terceros países y afectan el bienestar de las cubanas y los cubanos”.

Para ilustrar la intromisión en estas relaciones, el estudio de Oxfam también hace referencia a otro informe, Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba, de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que documentó que tan solo en 2019, el gobierno estadounidense sancionó a 27 compañías, 54 embarcaciones y tres individuos por transportar combustibles hacia Cuba. Señala que en ningún caso eran de origen estadounidense ni bajo su jurisdicción, “lo que evidencia el carácter extraterritorial de esa política hacia la isla”.

Derecho a vivir sin bloqueo contiene datos históricos, referencias a políticas en vigor y testimonios, principalmente de mujeres que manifiestan lo que es vivir el bloqueo diariamente en Cuba. Las relaciones entre Cuba y Estados Unidos han estado condicionadas desde 1959.

Foto: Claudio Peláez (Oxfam)

Con más de 25 años de presencia en el país, Oxfam busca contribuir a una mayor comprensión del daño que esas sanciones les infligen a las personas, sobre todo a aquellas que han sido posicionadas en mayor vulnerabilidad.

“Como una organización de derechos humanos comprometida con luchar contra la inequidad y promover la justicia de género, estamos trabajando con una organización local para cerrar la brecha de género. Creemos que para construir una sociedad justa, cada mujer debe tener la posibilidad de plena autodeterminación para abordar estas sociedades y que las mujeres puedan determinar plenamente sus propias decisiones y su propia vida”, comentó la directora de Oxfam en Cuba, Elena Gentili, en el foro.

Bloqueo que agudiza la vulnerabilidad en medio de una pandemia

La situación del bloqueo en Cuba converge con la crisis humanitaria de la pandemia de la COVID-19 que ha profundizado la necesidad de cooperación entre países para salvaguardar la vida de las personas. 

Entre sus propósitos, el informe busca apoyar iniciativas emergentes en el país para apoyar a las instituciones que brindan servicios a las familias, entre ellas la prevención y erradicación de las violencias basadas en el género.

Resalta, además, que la investigación científica en Cuba ha desarrollado en los últimos meses cinco potenciales vacunas contra la COVID-19. Dos se encuentran en las últimas fases de ensayos clínicos. Los avances son una esperanza para su población, pero también para muchos otros países que buscan desesperadamente detener la propagación del virus que ha alterado el ritmo de todo el mundo desde finales de 2019. Sin embargo, las sanciones obstaculizan el acceso a equipos y materiales que podrían acelerar la vacunación masiva.

“Cuba tiene una amplia experiencia en la cooperación internacional en materia de salud y muy pronto contará con sus propias vacunas para la COVID-19. No frenar, sino alentar sus capacidades de aportar experiencias, conocimientos y personal especializado en la respuesta global ante la crisis sanitaria es más que un gesto de buena voluntad. Es un deber moral con la humanidad, una apuesta a favor de un mundo menos desigual, con mayores oportunidades y derechos plenos para todas las personas”.

Las organizaciones aliadas en Cuba compartieron que el bloqueo de Estados Unidos profundiza la crisis económica, dificulta el acceso a proveedores de insumos, medicamentos, tecnologías, equipos médicos y productos de primera necesidad.

Foto: Claudio Peláez (Oxfam)

Impacto en la vida de las mujeres

El informe también describe cómo el bloqueo refuerza el sistema patriarcal y desconoce las necesidades diferenciadas, las potenciales oportunidades y la autonomía de las mujeres.

Uno de los testimonios incluidos es el de Yunisleydis Duvergel, de 31 años, quien trabaja como gestora de transporte en Cuba. 

“Para las mujeres es mucho más duro, pues debido a la carga doméstica que por lo general tienen, no contar con transporte les provoca mayor estrés”, compartió Duvergel.

La directora ejecutiva de Oxfam América, Abby Maxman, indicó en el documento que la organización ha sido testigo de “los impactos del bloqueo en las mujeres y de la manera adversa en que afecta a sus familias y sus medios de vida, lo que limita el avance hacia una sociedad más justa e inclusiva”. 

La población cubana es de 11,209,628 personas, desglosada en 5,633,640 mujeres y 5,575,988 hombres. 

En el marco del Programa Nacional para el Adelanto de las Mujeres de marzo 2021, Oxfam aboga por un mayor empoderamiento de las mujeres en sus entornos rurales. Asimismo, enfatiza en priorizar el fortalecimiento y la ampliación de los sistemas integrales de cuidados y de protección social de todas las personas, promoviendo la corresponsabilidad y visibilizando la necesidad de reducir y redistribuir el trabajo de cuidados entre ambos sexos.

Por su parte, el presidente de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA, por sus siglas en inglés), Geoff Thale, manifestó en el prólogo que espera que se considere una nueva relación entre Cuba, el gobierno de Joe Biden, el Congreso norteamericano y otros miembros de la comunidad internacional para atender el mensaje de este informe que presenta un impacto desproporcionado sobre las mujeres.

“Las crisis engendran oportunidades. Creemos que esta es una oportunidad histórica para Estados Unidos, a cuyo frente se encuentra la administración Biden-Harris, para adoptar una nueva política de relaciones respetuosas y constructivas con Cuba. Oxfam llama a ponerle fin al bloqueo norteamericano para rectificar las injusticias cometidas contra cubanas y cubanos que luchan por su derecho a vivir sin bloqueo”. 

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