Cheryl Rivera usa su eterna pasión por la música para reflexionar sobre la pandemia

La cantautora puertorriqueña Cheryl Rivera en entrevista con Kristaliza Rosa Rojas para Todas

(Suministrada) 

Durante la infancia, les suelen preguntar a las niñas y niños qué oficio o profesión ejercerán al crecer. Las respuestas suelen variar entre medicina, derecho, educación, ingeniería, arte o servicios públicos. Al madurar, esas elecciones cambian como resultado del desarrollo normal de una persona o porque las circunstancias de la adultez no les permiten incursionar en lo que soñaron antes.

La cantautora puertorriqueña Cheryl Rivera es una excepción a la regla. Desde los cinco años, usaba cepillos como si fueran micrófonos, cantaba en la iglesia a la que asistía o participaba en las presentaciones escolares. Sabía que su destino era el mundo artístico.

“Todos los artistas que quieren dedicarse a la música tienen personas a su alrededor que les dicen que no lo hagan porque, de cierta manera, es un riesgo… La sociedad no nos ha educado bien sobre la importancia del arte. En nuestra cultura, ahora mismo, es importante que tú seas doctor, abogado o que tengas mucho dinero. El arte es lo primero que cortan”, expuso la artista.

Pero, ella insistió en su pasión. Formó su primera banda a los 15 años y estudió Música en la Universidad Interamericana de Puerto Rico.

Como cantante, desarrolló un estilo en el que incorpora el jazz, la bossa nova, la bohemia y el folk. En sus letras, aborda temas como el feminismo y el honor a la madre naturaleza, pues considera que lo más importante es transmitir un mensaje.

“Creo que tenemos que usar los dones para llevar un mensaje. El mío es reconectarnos con la base, con nuestra fuente, con nuestro espíritu, con el amor, con la naturaleza y con todas las que cosas que provienen de nuestra alma y ser”, subrayó Rivera, quien lanzó Matria, su primer disco, en 2019.

Lee aquí: Cantautoras unen sus voces contra la violencia de género

Aprovecha el distanciamiento para reflexionar

La cantautora, con 16 años de trayectoria, se describe como una persona apasionada de la meditación. El distanciamiento social, impuesto por el gobierno para evitar la propagación masiva de la enfermedad COVID-19, le ha permitido reflexionar sin la presión que provocan las circunstancias cotidianas.

“El distanciamiento social ha sido un momento de introspección, de repensar en qué momento de la historia y del mundo estamos, qué está pasando, qué estamos viviendo, qué es el capitalismo, cuál es el gobierno que tenemos, quiénes son nuestros líderes y qué valores tienen”, detalló Rivera.

Sus días de cuarentena han transcurrido entre la vida metropolitana de Bayamón, donde reside, y la tranquilidad y cercanía con la naturaleza de Isabela.

“Ha sido un momento para pensar un cambio que debe salir de todos nosotros para, después de esta experiencia, no regresar al mismo mundo que teníamos antes”, señaló.

Como artista, a pesar de que el cierre total del país le ha afectado económicamente porque su fuente de ingreso principal son los conciertos en vivo, el aislamiento le ha despertado la creatividad y la conexión con lo que la rodea.

Lee aquí: Raquel Sofía canta al amor en el encierro

Lanza canción inspirada en una conversación con su hijo

El producto más tangible de sus experiencias con el distanciamiento social es su reciente lanzamiento musical, Luna gris. La inspiración de este sencillo surgió de la reacción que tuvo su hijo Gael, de siete años, mientras Rivera le leía un cuento.

En esta narración infantil, la naturaleza del planeta estaba muriendo debido a la contaminación, y un niño tiene la misión de llevar a la luna una rosa para evitar que se extinga. El protagonista de la historia sembró la flor en el satélite natural y este último se convirtió en un rosedal.

“Le leo ese cuento a mi niño y el nene me dice: ‘Mamá, como el coronavirus’. Yo no entendía lo que me estaba diciendo hasta que vi la luna gris con todas las rosas rojas y la (comparé) con la imagen del coronavirus. No podía creer cómo mi niño acababa de sacar eso de una forma tan rápida y única; cosas que, a nosotros, no se nos ocurren”, subrayó la cantautora.

Tras la apreciación de su hijo, Rivera se sentó con una guitarra a componer una canción que critica cómo el sistema económico ha afectado el manejo de la emergencia de salud pública y sobre cómo la reflexión proveerá una respuesta a la situación que el mundo enfrenta.

“Hay una parte que dice: ‘Nos vendieron candados, y nos encerraron después’. Es una crítica al capitalismo y a cómo nosotros mismos, con nuestro dinero, con nuestro tiempo y con nuestro trabajo, compramos los candados para encerrarnos a nosotros mismos a petición de un gobierno”, explicó la artista.

“Entonces, dice: ‘Nos enfermaron para ya no abrazarnos’… Ellos nos enfermaron con la inacción, nos enferman cada que vez que no hacen su trabajo y la gente muere o cada vez que la gente no tiene ni dinero para comer”.

“Somos reyes sin corona” es la celebración del producto musical tras el cuestionamiento al referirse que, a pesar del confinamiento, las personas pueden mover el cuerpo y el pensamiento, debido a que “a través de la alegría, se puede resistir”. Asimismo, la canción analiza la relevancia de la naturaleza, pues “es el planeta el que guía”.

Agarrada de su música y su práctica de mindfulness

Cheryl Rivera entrevista Todas (Foto suministrada)

Por otro lado, la cantautora desconoce cómo la industria musical sobrellevará las consecuencias de la pandemia, aunque considera que los conciertos virtuales se convertirán en el medio de conexión entre las y los artistas con su público.

En Puerto Rico, la gobernadora Wanda Vázquez Garced anunció la apertura parcial de centros comerciales y el uso de centros religiosos. Profesionales de la salud, por su parte, han señalado que abrir espacios en los que se reúnan muchas personas podría provocar el contagio masivo de la COVID-19. Por lo mismo, han recomendado que eventos como los conciertos, festivales o actividades multitudinarias no se realicen hasta que se halle una vacuna o tratamiento efectivo.

Rivera, además de hacer cuatro conciertos en línea, inició un proyecto con sus amigas en el que, mediante instrumentos musicales y mantras, se dedican a la práctica del mindfulness.

Así como describió la conexión inmediata que tuvo con el arte durante su niñez, la cantautora aseguró que la música y la introspección le están “dando la mano para seguir con fuerza”.

“En momentos como estos, que son los momentos difíciles, uno necesita de qué agarrarse cuando se te cae la vida que tenías montada. Nos agarramos de Dios, de la espiritualidad, del arte y de la música”, puntualizó.


Comparte: