Abogan por que niños y niñas vean su negritud con orgullo

Vigilia por George Floyd en Loíza. (Foto por Ana María Abruña Reyes)

(Foto por Ana María Abruña Reyes)

Los prejuicios, la educación antirracista, la autoestima de los niños y niñas, las lecciones sobre la defensa del cabello natural y las raíces de la afropuertorriqueñidad fueron algunos de los temas discutidos durante el conversatorio Pelo bueno: El impacto del racismo en la niñez y la juventud, este sábado, a través de Zoom.

Este diálogo virtual fue organizado por la Red por los Derechos de la Niñez y la Juventud de Puerto Rico, una entidad sin fines de lucro que trabaja en 32 municipios del país con el propósito de proteger y salvar las vidas de los niños y niñas que se encuentran en contextos de violencia.

El evento estuvo acompañado de cánticos, lectura de poemas y manifiestos de afroamor que sirvieron como tema central para la discusión que contó con la participación de Gloriann Sacha Antonetty Lebrón, fundadora y editora de la Revista étnica y organizadora del Colectivo Ilé; Yolanda Arroyo Pizarro, escritora, profesora y directora de Cátedra de Mujeres Negras Ancestrales; Welmo E. Romero Joseph, exponente musical, comunicador y educador; Marcos Santana Andújar, director ejecutivo de la Red; y Leonelys Fuentes, moderadora.

“Es importante que podamos reconocer los derechos que nos cobijan. El racismo se manifiesta de unas formas que laceran la autoestima de nuestra niñez y juventud”, manifestó Antonetty Lebrón durante la conversación.

“Hasta aquí. Ya no podemos seguir sosteniendo el racismo tan cruel, desmedido y descarado que hemos estado viviendo”, expresó Arroyo Pizarro.

RED hace un llamado urgente

Como parte del evento, se expuso que, en las instituciones educativas del país, tanto públicas como privadas, existen estatutos que regulan la manera en cómo una persona debe llevar su cabello. Incluso, hay incisos que indican que “se prohíben trenzas, ‘dreadlocks’ y peinados étnicos”.

“A mí, me pasó que, en el proceso de buscar escuela para Khalil, mi hijo, con tan solo cuatro años, en la escuela, la consejera, una de las cosas que miró fue cómo mi niño llevaba su cabello. Para mí, fue un proceso de preocupación porque mi niño tiene un derecho a la identidad y de llevar su cabello como él quiera”, contó Antonetty Lebrón.

Como consecuencia, señaló la fundadora y editora de la Revista étnica que, a sus cuestionamientos sobre los reglamentos que establecen políticas en las escuelas sobre el aspecto físico, específicamente sobre el pelo, la respuesta ha sido que “eso no se ve profesional, adecuado y no es la conducta que deberían estar expresando”.

En el encuentro, además, se habló sobre la necesidad de que los padres y madres estén alertas en todas las instancias en las que se les violente y acose a los niños y niñas por ser negros, negras y negres. Incluso, se exhortó a los cuidadores a estar pendientes de todos los comentarios que, por más pequeños que parezcan, pueden seguir lacerando la identidad de la niñez.

“Eso lo vemos en los comentarios tan sencillos como ‘vamos a plancharte el pelo para que te veas bonita y tienes que estar recortado para que te veas bien’. Muchas veces, esos comentarios no necesariamente salen de la escuela, sino de la misma familia y de nosotros como madres y padres”, dijo la también organizadora del Colectivo Ilé.

Puerto Rico: un país racista que se niega a aceptarlo

Por otro lado, denunciaron que, en Puerto Rico, los niños y niñas crecen con el racismo y, desde muy temprana edad, están expuestos a él. La escuela, la familia, las comunidades y los entornos son donde más está presente.

“En Puerto Rico, sí hay racismo. Sí, hubo racismo y sigue habiendo racismo. El racismo antinegro es lo que viene dejando cuerpos muertos a diestra y siniestra. Necesitamos un futuro donde nuestros niños y niñas vean su negritud con orgullo”, detalló la directora Cátedra de Mujeres Negras Ancestrales.

Arroyo Pizarro, también, invitó a los padres a analizar el currículo educativo de sus hijos. Los exhortó a buscar cuáles de los recursos asignados entre libros y materiales generales para este semestre escolar están escritos por personas negras, tienen personajes negros y son historias de nuestra negritud.

Romero Joseph, por su parte, comentó que el sistema de enseñanza debe adoptar el libro Arrancando mitos de raíz, una guía educativa que provee herramientas para entender el racismo en la sociedad puertorriqueña, a la vez que ofrece recomendaciones para enfrentar el problema, sobre todo, en el contexto escolar.

Lee aquí: Altar para George Floyd en Loíza junto a Adolfina Villanueva

La educación antirracista

Los panelistas coincidieron en que las escuelas deben abrir espacios y tener recursos para que los maestros y maestras se eduquen con el propósito de construir una sociedad inclusiva. Al mismo tiempo, se alentó a crear entornos donde los padres y madres tengan la oportunidad de recibir información sobre cuidados prenatales y otros servicios que aporten al desarrollo y fortalecimiento de los menores.

“Los niños y niñas tienen que crecer viéndose representados sin tener que sacrificar su dignidad, felicidad o adaptar su cuerpo a lo que diga la sociedad. Necesitamos que haya una apertura real”, indicó Romero Joseph.

Arroyo Pizarro y Antonetty Lebrón coincidieron al afirmar que durante su niñez y adolescencia nunca tuvieron acceso a revistas, libros o cuentos en que se representaran niñas, niños y jóvenes negros.

“Cuando mi papá y mamá me leían cuentos, yo nunca me veía en esos cuentos. Nunca veía historias de niñas negras…”, añadió Antonetty Lebrón.

“Desde kínder hasta mi cuarto año, por mis manos no pasaron libros con portadas con gente negra. En 12 años, jamás lo tuve y yo no quiero que más ningún otro niño en Puerto Rico ni en ninguna parte del mundo pase por eso”, reveló Arroyo Pizarro, durante el diálogo que contó con la participación de más de 300 personas.

El conversatorio Pelo bueno tomó su nombre del libro de la escritora puertorriqueña Arroyo Pizarro. Se trata de una obra en la que la autora resalta las raíces de la afropuertorriqueñidad, así como la importancia del conocimiento cultural.

Lee también: Un diálogo desde el dolor

Comparte: