La lucha continúa “hasta que haya paz en Vieques”

Fotos de Ana María Abruña Reyes

Cae el sol en Río Piedras. Tres viequenses se congregan en un banquito de la Plaza Antonia Martínez Lagares, en la Universidad de Puerto Rico, para hablar de las luchas pasadas, presentes y futuras de la Isla Nena. 

Judith Conde Pacheco, de 55 años, lleva consigo un pequeño pañuelo que lee “hasta que haya paz en Vieques”. El retazo de tela creado en los tiempos de la lucha en contra de la presencia militar en la isla municipio trasciende el discurso en contra de la militarización. 

“En este momento, no tenemos la presencia militar, pero esto [la lucha] es hasta que todo el mundo se sienta incluido, se sienta seguro, se sienta que la gente puede convivir en paz”, dice Judith sobre la frase. 

Como un símbolo del paso de batón en el liderato comunitario en Vieques, la cofundadora de la Alianza de Mujeres Viequenses (AMV) le entrega el pañuelo a Andrea del Mar Malavé Bonilla, de 23 años, y a Katherine Martínez Medina, de 20 años, dos de las nuevas líderes de la organización fundada en 1999 para organizar el activismo feminista en la isla. 

La complicidad y sororidad entre las tres jerezanas evocan ternura y empoderamiento. Hablan de los planes futuros con la AMV con la seguridad de que los pasos que darán estarán bien encaminados en la conquista de una vida digna, una deuda histórica con los viequenses. 

La certeza no yace en el vacío. Las mujeres han sido la cara de las luchas por Vieques, aunque la historia no lo haya reconocido así. Por tanto, las jóvenes viequenses que se levantaban en defensa de sus comunidades añoraban la presencia de las sabias mujeres que conformaban la AMV, que tomó una pausa en 2010 y reanudó sus labores, como organización, este año. 

“Yo no lo viví, yo no estaba allí. No podía entender cómo estas mujeres lo habían logrado. Así que, yo también y muchas necesitábamos este espacio de guía. […] Tenemos la energía, las ganas, las fuerzas, quizás un poco de otro conocimiento, pero no teníamos una dirección”, explicó Andrea. 

Judith, una docente con amplia experiencia en el activismo feminista, explica que, aunque el descanso fue necesario para sanar, las integrantes de la Alianza estaban deseosas de acompañar.  

“Desde el día uno, nosotras siempre tuvimos en mente que esta lucha, y eso lo decía Gladys [Rivera], es una bien larga. Nosotras no vamos a estar siempre. Necesitamos prepararlas para lo que viene”, comentó sobre la otra cofundadora de la AMV Gladys Rivera, quien murió de cáncer en 2007. 

Así, decidieron comenzar el proceso del paso de batón en el liderato comunitario feminista en Vieques porque la lucha debe continuar. 

Duplas: un proyecto intergeneracional y solidario

La AMV creó una serie de duplas compuestas por una integrante original y una nueva para compartir saberes sobre el activismo y el liderato comunitario. 

Las duplas se conformaron a base de intereses y afinidades. Por ejemplo, Judith y Andrea trabajan juntas. Ambas son muy vocales en sus luchas, estudiaron en la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras, han trabajado en la lucha por la salud viequense y su complicidad es tal que hasta se completan las oraciones. En el caso de Katherine, que forma parte de la Colmena Cimarrona –un proyecto de agroecología que busca alcanzar la soberanía alimentaria–, es dupla con la mamá de Andrea, Hilda Bonilla, quien es agrónoma. 

“La idea es pasarle esa sabiduría, esos conocimientos a la más joven. Pero, a su vez, las que estamos ya mayores fortalecernos con una nueva información que ellas tienen y nosotras no manejamos. Eso nosotras lo vemos como la riqueza del proyecto. Es hacernos, ahora sí, más brutales, más fuertes”, expresó Judith. 

Aunque el concepto de las duplas se ha formalizado con este resurgimiento de la Alianza, la mentoría no es cosa nueva para la organización. Cuando comenzaron, Judith recuerda que tuvieron unas “madrinas”. “Siempre es bueno tener esas madrinas, esas mentoras, porque si no uno se pierde”, comentó. 

Salud para Vieques, una de las luchas pendientes

Pese a lograr la expulsión de la Marina de Guerra Estadounidense de la isla municipio, en 2003, los remanentes de la ocupación se hacen cada vez más palpables. 

Malavé Bonilla, quien trabaja con la organización Vieques en Rescate por la salud de la isla, informó que anualmente se registran unos 50 casos nuevos de cáncer en una población de 8,224 personas, según el Censo. 

“Esa es la gente que sabemos, la que se hacen estudios”, abundó sobre que la cifra de personas con cáncer podría ser aún mayor. 

La alta incidencia de esta enfermedad está relacionada con el aire, agua y tierra contaminadas por residuos de agente naranja, uranio, plomo, plata y arsénico, que dejó la Marina.

A esta situación, se le suma que, desde hace cinco años, los viequenses no cuentan con un hospital para atender sus necesidades médicas. 

“Hay muchísima gente que ha perdido la vida en estos cinco años por no tener la oportunidad de una respuesta rápida con equipo decente allí”, dijo Conde Pacheco.

“Equipo básico”, añadió Martínez Medina.

Lee también: Viequenses reclaman el derecho a un embarazo respetado

La falta de servicios médicos en Vieques se une a otra lucha pendiente en la isla, el acceso a una transportación marítima confiable. Las viequenses explican que realizar una gestión simple como vacunarse para poder ir a la escuela representa la pérdida de un día completo, pues no hay certeza de que puedas salir o regresar a la isla municipio y de llegar y ser atendida en los centros de salud aledaños a Ceiba, municipio donde ahora ubica el puerto de la Autoridad de Transporte Marítimo en la isla grande.  

A estas conquistas pendientes se le suman las oportunidades de empleo, educación y vivienda. Esta última es cada vez más difícil de acceder porque los viequenses están siendo desplazados por la gentrificación. 

Martínez Medina da el ejemplo de sus padres, quienes con 40 y 42 años aún no tienen una casa propia. “Yo soy de la parte sur, de la Esperanza, y eso allí está imposible ya. Tengo, al lado, una construcción de gringos. Al frente, una casa que se alquila. Toda la parte de al frente son gringos. Nos estamos quedando sin comunidad”, destacó.

En la Esperanza, está el Malecón de Vieques, un paseo con muchos restaurantes al pie de la playa. Los dueños de los negocios, principalmente estadounidenses, tomaron las aceras para poner mesas con sombrillas, así que ni tan siquiera hay espacio para que las personas transiten seguramente a pies por el barrio. 

La importancia de rescatar la historia feminista en Vieques

Pese a que investigaciones han demostrado que las mujeres viequenses han sido protagonistas en las luchas por sus derechos, sus aportaciones han sido invisibilizadas por la historia oficial. 

La AMV no es la primera ni la única organización liderada por mujeres en Vieques, pero sí una de las que más reconocimiento ha tenido. Así, llegó Martínez Medina a la Alianza, pues trabajaba una línea de tiempo del activismo de las viequenses. Su trabajo se une al de Conde Pacheco, cuya tesis de maestría fue un diario de 38 mujeres que lucharon por la paz en Vieques. Ahora, trabaja un tema similar para su disertación doctoral. 

Otra de las compañeras de la Alianza, cuya madre estuvo en el grupo original de la organización, recién terminó su doctorado en Historia y quiere aportar al rescate de las mujeres en la historia de Vieques. Para difundir la historia, están en la gesta de una serie de encuentros comunitarios para no solo destacar el pasado, sino para presentar a las nuevas lideresas de la AMV a sus comunidades. 

Lee también: Las mujeres al frente de las luchas viequenses

Con miras claras al futuro

El trabajo que han hecho este año está encaminado a una meta clara: la Jornada de la Mujer Viequense. Se trata de un fin de semana de talleres educativos, trabajo de base, empoderamiento y activismo político que realizaba la AMV. El evento se realizará en mayo de 2023 para conmemorar los 20 años de la salida de la Marina de Vieques. 

“Es este gran encuentro y relevo generacional de mujeres líderes que han estado desde 1999, que se creó la Alianza, hasta el 2023. Y que la gente pueda ver todos los cambios, todos los procesos. Las chiquitas son ahora las que hablan, nosotras hacemos otro tipo de trabajo”, explicó Conde Pacheco sobre lo que identificó como su “proyecto cumbre”. 

Entre tantos cambios emocionantes en la AMV, hay una base que, concuerdan, se debe mantener: el trabajo desde una mirada feminista, antirracista y de respeto. En ese sentido, se debe valorar lo que cada cual aporta a la organización. 

 “Una de las bases de la alianza es poder validar todos los espacios de lucha. Poder reconocer la que aporta desde la cocina, desde la que escribe, la que habla. Así que eso es bien importante que permanezca”, abundó Martínez Medina, quien asumirá, el próximo año, la presidencia de la AMV. 

Malavé Bonilla añadió que “cada cual tiene un rol bien importante y que, sin esa persona, no está completo”.

Cuando las viequenses retornen públicamente al activismo político, las portavoces serán las nuevas lideresas. Aunque las miembras originales continuarán presentes, las jóvenes serán las que asumirán un rol protagónico, pero teniendo en cuenta que “todas son la cara” de la lucha.

“Esta iniciativa de empoderar al liderato femenino es mostrarles a ellas estas experiencias y que tengan para defenderse de todos lados, que por dondequiera que venga el ataque, que ellas estén seguras de que lo que están haciendo está bien y de que las vamos a acompañar”, puntualizó Conde Pacheco.

Andrea del Mar Malavé Bonilla, Judith Conde Pacheco y Katherine Martínez Medina
Comparte:
Escrito por Valeria María Torres Nieves
Periodista de Yauco, Puerto Rico. Egresada de la Universidad de Puerto Rico Recinto de Río Piedras con un bachillerato en Información y Periodismo. Le interesan temas de género, historia, política, cultura, raza y educación.