Glenisse Pagán fortalece la filantropía por la equidad y la justicia

Fotos y vídeo de Gabriel López Albarrán

Desde sus años de bachillerato en el Recinto de Mayagüez de la Universidad de Puerto Rico, a Glenisse Pagán le interesaba la posibilidad de integrarse a las áreas del servicio y la innovación. Aunque su fascinación por los números y la ciencia le llevaron a sentirse atraída por diversos campos dentro de la ingeniería, al final eligió un área de especialidad y obtuvo un bachillerato en ingeniería eléctrica.

A través de la ingeniería, fue que esta científica amplió su deseo de desarrollar estrategias para hacer las cosas de manera distinta, de hallar formas de resolver problemas y pensar diferente. Su enfoque siempre fue práctico. Además de trabajar en empresas como Motorola y Kodak en el diseño de sistemas y tecnología de comunicaciones, Pagán hizo estudios graduados en ingeniería eléctrica y estudios internacionales en la Universidad de Georgia Tech.

Asimismo, su retorno a Puerto Rico, en el 1999, la expuso a otras experiencias que abonaron a su deseo de convertirse en una agente de cambio para el país. Sus años laborando para empresas como Lucent Technologies y Cisco aportaron a desarrollar la visión que al día de hoy todavía aplica en su gestión como líder.

“Saber que trabajé en una compañía de celulares, y hoy día ver todo lo que se ha logrado… todo el mundo tiene un celular. Ciertamente, hay unos aprendizajes grandes sobre lo que uno contribuye y cómo se mueve el mundo”, expresó Pagán.

“Los empleados [de estas corporaciones] aprenden mucho de cómo crear estas estructuras y ese manejo amplio de una empresa y cómo todos juntos pueden moverse hacia lograr algo inmenso. Puede ser que tú contribuyas en un pedacito bien pequeño, pero logras soluciones bien amplias”, agregó la graduada de ingeniería.

La transición del mundo corporativo al sector filantrópico

Estos aprendizajes en el mundo corporativo fueron los que en gran medida despertaron su deseo de servir a través del área de la filantropía.

Durante sus años como trabajadora del sector privado, Pagán siempre estuvo involucrada en los proyectos de alcance comunitario que se gestaban desde las corporaciones en las cuales laboró. En el caso de su paso por la compañía Cisco, una de las responsabilidades que se le confirió fue la dirección de un grupo de mujeres dentro de la empresa.

“Siempre estando en el mundo corporativo era la que manejaba las iniciativas de responsabilidad social. Ahí comienzo a conocer en Puerto Rico a muchas personas del campo filantrópico, no solo del campo de las sin fines de lucro”, explicó Pagán, en referencia a las experiencias que facilitaron su transición del sector corporativo al área de la filantropía.

En el 2004, fue cuando Pagán fundó la organización sin fines de lucro llamada Rayo de Luna. Aunque el proyecto no prosperó a largo plazo, sí fue una experiencia que le brindó el aprendizaje para enfrentar futuros retos y proyectos. A partir del 2011, decidió comenzar a trabajar por su cuenta y de esa manera acercarse aún más al sector filantrópico en Puerto Rico.

“Había una piquiña y apetito de servir. Siempre eso uno lo tiene presente”, expresó Pagán al hablar de lo que la motivó a finalmente abrazar el sector filantrópico, luego de varios años como trabajadora en corporaciones privadas.

Desde el 2019, Pagán funge como directora ejecutiva de Filantropía Puerto Rico, una organización de servicio que conecta a distintas entidades filantrópicas y les asiste en sus gestiones de promover proyectos en favor de la equidad, la justicia social, la promoción de las artes, entre otros esfuerzos.

Huracanes obligan a repensar perspectivas y agendas

“Cuando llegan los huracanes Irma y María [en el 2017], esa piquiña creció y ahí entro mucho más de cerca a trabajar con entidades filantrópicas a operacionalizar ciertos procesos y facilitar ciertas ayudas por el momento que se estaba viviendo. Ahí entro mucho más en el sector filantrópico, porque estaba mucho más envuelta en las [organizaciones] sin fines de lucro, que es servicio directo. Entro a operacionalizar varias cosas en lo que era Red de Fundaciones que hoy es Filantropía Puerto Rico y ahí es que llego a Filantropía [Puerto Rico]”, añadió.

Posterior al huracán María, la labor de Pagán fue reconocida por ser parte de los esfuerzos hechos desde la organización Harimau Conservation. A través de esta entidad sin fines de lucro, se instalaron 41 torres de purificación de agua en comunidades que fueron devastadas por el ciclón que impactó a Puerto Rico en septiembre de 2017.

Fue la necesidad de asistir con urgencia a aquellas comunidades a las que no llegaban los trabajos de recuperación y ayuda poshuracán, lo que llevó tanto a Pagán, como a varias organizaciones filantrópicas, a reorganizarse y fijar prioridades ante los nuevos escenarios que se daban en Puerto Rico.

“Hubo un cambio de escenario del ecosistema filantrópico. Hoy día, el ecosistema filantrópico está mucho más unido gracias a organizaciones como Filantropía Puerto Rico, que han estado pendiente a sostener espacios para que justamente ellas puedan alinear esas voluntades, esas agendas de manera mucho más estratégica”, explicó Pagán.

Mira hacia un futuro en equidad y colaboración

Si hay un tema que Pagán entiende que es importante para varias organizaciones filantrópicas es el de la violencia de género. Para la directora ejecutiva de Filantropía Puerto Rico, si bien este problema siempre ha estado presente en la sociedad, crisis como la del encierro por la pandemia del COVID-19 abonó a la visibilidad y ocurrencia de los casos de violencia machista. Ante estos escenarios, Pagán reconoce la importancia del sector filantrópico en el desarrollo de proyectos dirigidos a promover la equidad y la perspectiva de género.

“En Filantropía [Puerto Rico], su norte en general es equidad y justicia. Si tú hablas de equidad y hablas de un Puerto Rico con igualdad de oportunidades para todos los puertorriqueños prosperar y participar, tenemos que ser inclusivos. Hay que atender unas poblaciones marginalizadas o vulneradas por el sistema”, expresó la líder del sector filantrópico.

Aunque reconoce que uno de los principales retos dentro de su gestión es unir voluntades entre organizaciones que en ocasiones tienen intereses distintos, Pagán se siente satisfecha con la labor realizada hasta el momento y espera continuar ejerciendo su rol como facilitadora entre diferentes entidades filantrópicas.

“Me siento contenta con esos proyectos que han sido de mucha inclusión, el traer gente para hablar de lo que pasa y empezar a pensar en soluciones, no solo en acompañarnos, sino en tener esta perspectiva de qué hacemos y hacia dónde nos vamos”, puntualizó Pagán, en referencia a los proyectos que ha gestado desde que asumió la dirección ejecutiva de Filantropía Puerto Rico.

 *En ruta hacia la equidad es una serie auspiciada por la Fundación Comunitaria de Puerto Rico (FCPR) para destacar las historias de mujeres que aportan al país desde sus respectivas organizaciones sin fines de lucro, apoyadas por la FCPR como parte de su compromiso con promover la equidad de género, y la Fundación de Mujeres en Puerto Rico.

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