Continúan la ruta solidaria y valiente de las mujeres puertorriqueñas

(Fotos de Carlos Rentas Rocha) 

¿Cuánto conoces de la historia de las luchas de las mujeres en Puerto Rico? Esa pregunta rompió el hielo en el encuentro Ni solas, ni desvalidas. Mujeres en lucha entre la organización de activismo y de servicios Proyecto Matria y un grupo de personas en la Librería AC, en Santurce. 

Inmediatamente que hubo un primer intercambio verbal entre las moderadoras y quienes asistieron a la cita, el mensaje estuvo claro: más allá de ocupar las sillas en la librería se propiciaría un espacio de reflexión para nombrar a las mujeres que han hecho un camino para adelantar las luchas y los derechos de las mujeres en el país. 

No se quedaría ahí. En la conversación, se mencionaron los periodos y sucesos más significativos, en los pasados años, que han permitido dibujar una línea del tiempo de forma ascendente por los avances alcanzados en materia derechos humanos, aunque siempre con trabas. 

La directora ejecutiva de Proyecto Matria, Amárilis Pagán, y la manejadora de casos Valery Miranda se encargaron de repartir unas tarjetas con biografías y fotos con las caras de quienes han formado parte de la memoria histórica y de quienes han sido menos visibles. 

La idea era nombrarlas, leer sus aportaciones y reflexionar sobre cómo despejaron el camino para que hoy lo ocupen otras mujeres que siguen dando la batalla en una sociedad desigual. Blanca Canales, Julia de Burgos, Luisa Capetillo, Lola Rodríguez de Tió, Nilita Vientós Gastón, Ana Roqué de Duprey y Sila María Calderón formaron parte de la lista. Luego, se sumaron a la conversación los nombres de Adolfina Villanueva, Mercedes Negrón Muñoz (Clara Lair), Velda González, María Dolores Fernós y otras. 

Después de nombrar, reflexionar, resaltar aportaciones y anécdotas, Pagán y Miranda invitaron a las personas a darse una vuelta al pasado. Se estacionaron en la década de 1930 para resaltar el momento en que las mujeres lograron su derecho al voto. La línea del tiempo llegó al presente, cuando derechos adquiridos, como el aborto y el matrimonio entre personas del mismo sexo, enfrentan trabas ante la posible aprobación del Código Civil en los próximos días. 

Entre las luchas ganadas, Pagán resaltó la creación de la Ley de Prevención e Intervención con la Violencia Doméstica (Ley 54) de 1989.  

“Lo importante de la Ley 54 es que fue construida desde la solidaridad y desde el amor a otras mujeres. Es que, en ese momento, se estableció como política publica del Gobierno de Puerto Rico que la violencia doméstica no era un asunto privado. Era un asunto público… El gobierno dijo, a través de esa ley, es un problema tuyo, de la Policía, de los fiscales y tribunales”, mencionó Pagán.

Resaltó además que, en esa década de 1980, surgieron organizaciones como Casa Protegida Julia de Burgos, Taller Salud y Coordinadora Paz para la Mujer que complementaron el trabajo de ayuda y acompañamiento para las víctimas de violencia doméstica. 

De esos momentos cruciales, sobresalió también cuando Puerto Rico tuvo su primera gobernadora Sila María Calderón que significó que se creara la Oficina de la Procuradora de las Mujeres, dirigida por María Dolores Fernós. 

El camino no solo ha estado colmado de logros, porque también las mujeres han tenido que enfrentar las agendas fundamentalistas y en contra del establecimiento de un currículo con perspectiva de género en las escuelas, como ocurrió cuando Luis Fortuño ganó las elecciones en el 2008. Pagán recordó también el efecto de la Ley 7 que redundó en el despido de empleados públicos, en su mayoría, mujeres. 

Ya en tiempos más recientes, puntualizó, las mujeres no han sido escuchadas en su reclamo de una declaración de un estado de emergencia por la violencia de género en el país. 

“Desde el 2017 hacia acá, con Ricardo Rosselló y Wanda Vázquez hemos tenido que enfrentar el Proyecto de Libertad Religiosa, el proyecto del aborto y ahora el Código Civil que trata de poner trabas a estos derechos adquiridos, porque cuando habla del matrimonio, no prohíbe el matrimonio entre parejas del mismo sexo, pero tampoco lo reconoce. Igualmente, reconoce derechos al no nacido, que es ponerle trabas al derecho al aborto de las mujeres”, puntualizó Pagán. 

Ante este panorama, la activista instó a las personas a pensar en un perfil de una mujer que, desde el espacio político, podría adelantar la agenda de equidad, las luchas y tomar decisiones que beneficien a todas. 

“Hay razones por las que las mujeres no entran a la política. Las estructuras de los partidos políticos son patriarcales, y las dinámicas al interior de los partidos, tienden a arrinconar la participación y la toma de decisiones importantes… No tenemos el mismo número de cantidad de mujeres que de candidatos varones, y eso hace que cuando las mujeres entren a las política, si no tienen un círculo de apoyo firme, se sienten solas o que no van progresar dentro de la agenda que tenían en mente. También, está la opinión pública”, dijo Pagán. 

Hizo hincapié en que también enfrentan el juicio por su apariencia, por lo que exhortó a que sean solidarias con quienes son juzgadas por ser mujeres y no por su desempeño. 

Palabras y frases como valiente, liderazgo, solidaridad, feminista, capaz de inspirar, compromiso con los derechos humanos y visionaria conformaron el perfil de quien podría continuar con esta lucha amorosa, solidaria y valiente de las mujeres en el país. Quedó claro que van por más, y sin dejar que les quiten los derechos adquiridos. 

Este diálogo formó parte de los eventos en el contexto de la conmemoración del Día Internacional de las Mujeres, el 8 de marzo, cuando se llevará a cabo la marcha Orgullo, memoria y resistencia que partirá a las 10:00 de la mañana desde La Fortaleza hasta el Capitolio. 

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Amary Santiago Torres
Escrito por Amary Santiago Torres
Periodista y profesora. Cuenta con 20 años de experiencia en la prensa puertorriqueña con énfasis en temas culturales. También, se ha desempeñado como editora de textos periodísticos y comerciales.