Les Barrileras del 8M: a tocar sin miedo la bomba colectiva

(Foto por Claudia Carbonell)

“Por les que estuvieron, por les que estamos y por les que vendrán”. 

Hace cinco años, un grupo de feministas bomberas convocó a barrileras de todas partes del archipiélago para que en la manifestación del 8M se reunieran en un batey compuesto solamente de mujeres y ejecutaran la bomba en símbolo de resistencia colectiva.  

Fue la primera vez en la historia de la bomba que 20 mujeres tocadoras de tambores se reunieron en un batey en Puerto Rico. Durante el 8 de marzo del 2021, triplicaron esa cifra con sobre 60 barrileras de todas partes de la isla, inclusive de la diáspora.

Les Barrileras del Ocho de Marzo es un proyecto de formación feminista y consenso que inició en el Día Internacional de las Mujeres, de 2017, para denunciar la violencia machista a través de la deconstrucción de los roles de género dentro de la bomba y su interpretación.

“Venimos a colaborar, compartir y gestar algo en común a pesar de la diversidad. Eso es lo bello de la bomba que nos une, que suma la gente. Hay personas que posiblemente nunca se hubiesen conocido, nunca hubiesen interactuado en la vida, si no fuera por los espacios culturales que crean comunidad”, sostuvo la coordinadora de Les Barrileras del 8M, Marién Torres López.

Desde ese día, Les barrileras del 8M se han presentado en múltiples actividades y protestas que denuncian las diversas violencias que atraviesa Puerto Rico, principalmente la desigualdad de género que radica en el patriarcado y la violencia machista.

Marién Torres López, coordinadora de Les Barrileras del 8M.

Artivismo feminista

“Causamos revuelo dentro de la práctica de la bomba puertorriqueña y asumimos un rol político abiertamente feminista y de desarrollo feminista y cultural a través del artivismo, haciéndonos partícipes de ese evento en 2017”, manifestó.

La gesta de Les barrileras del 8M ha traspasado barreras de género, geográficas y temporales. Han hecho historia y desarrollado discursos de inclusión y equidad que no solo son cada 8M, sino que son presencia activa en cada espacio que se reúnen para llevar su mensaje de justicia social.

La agrupación denuncia los feminicidios en Puerto Rico, educa y crea conciencia sobre la importancia del artivismo y el uso de la bomba puertorriqueña como vehículo de lucha y empoderamiento de las mujeres y personas no binarias.

“Todos nuestros anhelos los expresamos a través de nuestras canciones, de poemas integrados a la bomba o de manifestaciones en movimiento que reflejen esa realidad que queremos“, insistió Torres López.

La violencia de género es el tema principal de las presentaciones de Les Barrileras del 8M. Sus ejecuciones son encabezadas por letras y música que apelan a ese sentimiento de duelo por las mujeres y personas trans que les han arrebatado la vida o el Estado no las ha protegido.

“Tenemos conexiones con la gran mayoría de las mujeres que han sido asesinadas o violentadas porque somos un grupo tan grande y de tantas partes de la isla que de repente tenemos acceso a las familias y a las personas que han vivido esta cruel realidad», comentó Torres López.

Un ritmo de lucha y resistencia colectiva

La educadora contó que la bomba se desarrolla en el contexto de la esclavitud, de la represión y la trata humana. Esos espacios que se fueron desarrollando eran de comunicación entre diferentes pueblos africanos que fueron secuestrados.

“Fueron unas maneras de comunicarse. No necesariamente apalabrada, porque no todo el mundo hablaba el mismo idioma, pero sí el idioma universal que es la música; una música que representa unas vivencias. Es un género social además de musical. La bomba puertorriqueña siempre va a cargar esas herramientas de crear espacios de liberación, para canalizar, sanar y conspirar por libertad y por la lucha”, explicó.

La bomba no se puede hacer si no es a nivel colectivo. En la práctica, se necesitan diversos pilares para ejecutarla, por tanto, es un género de colaboración y expresión genuina.

Torres Lopéz explicó que, a través del tiempo, estas herramientas de resistencia siguen siendo vigentes mediante espacios colectivos en los que se practica el respeto hacia la diversidad y la equidad. 

Ocupando y visibilizando espacios en la bomba

La bomba es también un reflejo de la sociedad y los reclamos que poseen quienes la practican. Asimismo, este ritmo autóctono puertorriqueño atraviesa cánones de género sobre quién debe tocar o bailar en un batey.

Torres López explicó que los movimientos sociales a favor de la equidad y justicia social se van a ver reflejados en un batey de bomba porque quienes practican la bomba van a canalizar sus vivencias, su realidad social, a través de su ejecución. 

“Así que vamos a ver mujeres tocando tambores. Eso ha sido un acto que está completamente en contra de las reglas tradicionales, donde públicamente una mujer no podía tocar un instrumento. Posiblemente, había muchísimas mujeres que tocaban, pero públicamente no. Los roles de género estaban bien asignados y eran bien estrictos, pero los tiempos cambian y la gente que la está practicando está encontrando un espacio de ser más genuina consigo misma”, sostuvo la gestora cultural.

La bomba para Les Barrileras del 8M es una manifestación de reconocimiento y fortalecimiento de su propia identidad que se expresa en cualquier aspecto de la revolución de la bomba, ya sea en el canto, la palabra, el objeto, el movimiento del baile o a través de la percusión. 

“Esa vibración se conecta con el tambor y se abren las puertas, donde la gente se desprende de prejuicios, la gente se desprende de posiciones sociales, de roles de género, sino que la gente empieza a ser genuina consigo misma y lo refleja dentro de un batey de bomba”, afirmó la coordinadora de la agrupación más grande de bomba en la isla.

Del mismo modo, les integrantes rinden homenaje a las históricas que hicieron camino para que mujeres puedan continuar gestando proyectos. La coordinadora mencionó algunas como Luisa Capetillo, Julia de Burgos, Blanca Canales, Celestina Cordero y Adolfina Villanueva que defendieron su familia, su tierra y la educación a toda costa.

Barriles de consenso e intercambio

Durante el año, realizan talleres de formación tanto feminista como de la práctica de la inclusión de la bomba. Asimismo, se reúnen para dialogar y aprender sobre las diferentes vivencias de sus integrantes, ya que Les Barrileras del 8M son terreno de consenso e intercambio sociocultural.

“Es un proyecto que se va gestando con nosotras mismas. No tenemos ningún tipo de visión o no dependemos ni respondemos a ninguna organización que no sea la organización de nosotras mismas de gestar lo que queremos decir. Hay mujeres que creen en el feminismo, pero de diferentes maneras“, observó.

Torres López afirmó que desde el principio deseaban ser un grupo inclusivo, que cree en la perspectiva de género y apuesta por otras alternativas de vida para todas las personas. Compartió que decidieron utilizar el nombre «barrileras», pero con el artículo inclusivo «les».

“Sí, ha habido personas no binarias en el pasado tocando barriles o personas que se identifican con ese rol masculino, pero no vemos una mujer trans tocando barriles históricamente o no abierta o públicamente. No vemos mujeres. Entonces, por eso decidimos que íbamos a dar ese énfasis del aspecto femenino utilizando el artículo inclusivo para que estuviesen las dos historias“, indicó.

Dentro de la agrupación, hay barrileras de todas los municipios y edades, incluidas niñas. Asimismo, personas no binarias y trans.

El proyecto también trabaja las intersecciones de género, raza, clase, identidad de género, entre otras. Torres López reconoció que hay que visibilizar los privilegios dentro del grupo para no perder de la conciencia colectiva las precariedades que siguen vulnerabilizando a otras personas.

Sanar al son de la bomba

Este grupo de intercambio de perspectivas también presenta otros espacios de apoyo y sanación, ya que en Les Barrileras del 8M existen trabajadoras sociales, psicólogas, estudiantes, agricultoras, músicas, maestras y profesionales de todo tipo.

La coordinadora de la agrupación observó que a pesar de que existen diferencias en ciertas posturas, siempre se abren los espacios para llegar a consensos atravesados por la comunicación asertiva y respetuosa.

Para sus integrantes, tocar los barriles se transforma en el proceso de sanar heridas que el patriarcado ha ejecutado a través de la historia. También, Les Barrileras del 8M retan los discursos machistas de que las mujeres son débiles o incapaces de sostenerse unas a otras.

¡Vivir sin miedo!

Luego de la poderosa presentación de la versión afroboricua de Canción sin miedo, de la compositora mexicana Vivir Quintana, en el pasado 8M frente al Capitolio, la agrupación decidió grabar la canción para tener el arreglo musical desde un estudio de grabación.

Además, contactaron a diferentes cineastas y productoras para crear un video de la canción, en el que se pudiera reflejar la vibra maravillosa del grupo. Toda la producción del video estuvo rodeada y ejecutada por 97 mujeres, personas de experiencia transgénero y no binarias.

La pieza audiovisual fue creada e inspirada en símbolos feministas, en favor al derecho al aborto, a la separación de Iglesia y Estado, entre otros para representar la lucha feminista.

El video de la canción salió hoy, viernes, a través de las redes de Les Barrileras del 8M. El próximo miércoles, 11 de agosto, tendrán el conversatorio Canción sin miedo: A 5 años de les barrileras del 8M, a las 7:00 p.m. por Facebook e Instagram.

“A nivel internacional, nosotras nos conectamos con un colectivo maravilloso que está haciendo un trabajo social y político poderoso. Están aportando muchísimo dentro de sus propias comunidades y para nosotras siempre es un honor a través de nuestra disciplina (la bomba), poder visibilizar esos proyectos“, concluyó Torres López.

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Adriana Díaz Tirado
Escrito por Adriana Díaz Tirado
Periodista e investigadora. Egresada de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras (UPRRP). Cuenta con un bachillerato en Periodismo y una segunda concentración en Ciencia Política. Actualmente, cursa sus estudios graduados en Periodismo en la Escuela de Comunicación de la UPRRP. Sus temas de interés son política, género, salud, educación y cultura.