Proyecto Dignidad y las fuerzas antiderechos amenazan la agenda de equidad en Puerto Rico

(Foto de archivo de Ana María Abruña Reyes)

Las movilizaciones en favor del reconocimiento de las mujeres como ciudadanas con derechos plenos sobre sus destinos y cuerpos, así como las luchas de las comunidades LGBTTIQ+ por frenar las agresiones y precariedades a sus integrantes, han sido motivo de burlas y respuestas violentas por quienes insisten en que la sociedad opere dentro de los discursos de odio que perpetúan en el poder a aquellas organizaciones que continúan excluyendo a grupos históricamente marginados. 

En ocasiones, el activismo y logros en favor de la equidad de género, así como las gestiones políticas que adelantan reconocimientos jurídicos a las diversidades sexuales, provoca el surgimiento de grupos políticos que, amparados en un discurso de defensa de la heteronormatividad y la familia tradicional, se organizan y aspiran a apelar a la masa votante. Ejemplos internacionales recientes son el caso de Vox, en España, y el liderato político del actual presidente de Brasil, Jair Bolsonaro. 

En Puerto Rico, un nuevo partido político participará de las elecciones generales de noviembre 2020. Entre sus integrantes y portavoces figuran personas con discursos antifeministas y que, constantemente, atacan las luchas en favor de la equidad de género. Incluso, uno de sus fundadores, César Vázquez, ha escrito columnas de opinión en las cuales se burla de las personas trans. 

Se trata del llamado Proyecto Dignidad, organización que ya fue certificada por la Comisión Estatal de Elecciones (CEE) de Puerto Rico y pronto anunciará a las personas que aspirarán a sus posiciones electivas en los comicios de noviembre de este año. De recibir el apoyo de quienes integran la base de la colectividad, Vázquez, quien es también portavoz del movimiento conservador Puerto Rico por la Familia, se perfila como el candidato a la gobernación bajo la insignia de este partido, según una entrevista reciente para la prensa televisiva. 

Proyecto Dignidad se une al Partido Nuevo Progresista (PNP), al Partido Popular Democrático (PPD), al Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) y al igualmente debutante Movimiento Victoria Ciudadana (MVC) como una de las cinco opciones en la papeleta de las elecciones generales. 

Sobre el impacto de Proyecto Dignidad en el debate público y las luchas en favor de la equidad de género, Todas conversó con la profesora en Ciencia Política y académica en temas de feminismo y política Melody Fonseca Santos. 

De acuerdo con la educadora, si bien es poco probable que esta colectividad gane los puestos electivos más importantes, su reciente certificación en la CEE llevará a organizaciones y medios de comunicación masiva a aceptar que ese nuevo partido merece igualdad de oportunidades para participar en debates, foros o cobertura periodística. 

“Lo que tienen estos grupos es que consiguen el poder de marcar el discurso político. Es probable que en noviembre no tengamos un gobernador o gobernadora de este partido (Proyecto Dignidad), ni que tampoco lo tengamos en ninguna alcaldía. A lo sumo, y sería bastante terrible, quizás logren entrar algún candidato o candidata por acumulación a la legislatura”, analizó Fonseca Santos.

La posibilidad de que Proyecto Dignidad sea exitoso, en términos de influir en los temas del debate mediático y la opinión pública, presenta un reto para los medios de prensa puertorriqueños. Las organizaciones periodísticas tendrán la disyuntiva de querer dar una cobertura equitativa a todos los partidos políticos, al mismo tiempo que lidiarán con un grupo que, detrás de un discurso antifeminista y en contra del activismo LGBTTIQ+, querrá opinar sobre los derechos más fundamentales, e incluso ya adquiridos por estos grupos. 

“El problema es que de aquí a noviembre, en la medida que esta organización quiera participar de los debates oficiales, en la medida que los medios de comunicación tengan que darle espacio para cubrir sus conferencias de prensa o para cubrir sus reacciones ante los problemas que tenga el país, en estos próximos meses, se van a estar dando foro a un discurso misógino, homofóbico y conservador reaccionario. Aunque no tenga un discurso electoral palpable, lo cierto es que va a estar en el imaginario político de la gente y en el día a día”, expuso Fonseca Santos, quien imparte cursos en el Departamento de Ciencia Política del Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico.

“La sociedad puertorriqueña, al igual que en otros lugares, es muy maleable. Hoy yo puedo estarme preocupando por ‘x’ tema y mañana es trending topic, y al otro día, todo el mundo es experto en el tema y, una vez entre en esa agenda de los medios, es muy difícil sacarlo de ahí. La gente puede identificarse con el Partido Nuevo Progresista, incluso el Partido Popular Democrático que también tiene unos elementos bastante conservadores, pero aun así, cuando escuche a este grupo hablar, digan: ‘A mí me hace sentido lo que están diciendo’. No siempre el impacto se manifiesta en votos, sino sobre qué la gente empieza a hablar y desde qué perspectiva”, añadió la académica feminista.

Como investigadora y analista de temas de política internacional, Fonseca Santos mencionó la experiencia en España con el partido político de ultraderecha conocido como Vox. Esta organización ha sido vocal en su odio hacia las mujeres que abogan por luchar en contra de la violencia de género. Igualmente, condenan a aquellas organizaciones que luchan por una educación con perspectiva de género.

“En la medida que Vox fue ganando foro, pasó en un mismo año que se celebraron dos elecciones prácticamente seguidas, de tres y cuatro diputados, a ser la tercera fuerza más votada en España. En la medida que estos partidos logran entrar al gobierno por una candidatura por acumulación o en una alcaldía, es que, además, tienen el poder de marcar la agenda política”, argumentó Fonseca Santos, al plantear que la presencia de estos partidos pequeños conservadores no debe minimizarse. 

Si bien algunas personas mencionan que Proyecto Dignidad podría restarle votos al PNP, al apelar a la base más ultraderechista de este partido conservador, ese no necesariamente tiene que ser el caso. El PNP ya cuenta con una lista de candidatas y candidatos afines con una defensa exclusiva de la familia tradicional, la oposición al derecho al aborto, la condena de las luchas de las comunidades LGBTTIQ+, entre otros principios conservadores anclados en fundamentalismos religiosos. Asimismo, el resto de los partidos políticos, igualmente, cuenta con militantes que, indistintamente de su preferencia de status para Puerto Rico, defiende las ideologías promovidas por grupos con discursos misóginos, homofóbicos y excluyentes. 

“El PNP cerraría filas con el sector más conservador para decirle a la gente conservadora que no se tienen que ir con otro partido. Estoy segura que si son las elecciones y gana algún candidato de este partido, estaría al otro día el PNP extendiéndole la mano y diciendo que ustedes van a ser nuestros aliados naturales, de la misma forma que el PPD va a buscar en (Movimiento) Victoria Ciudadana sus aliados naturales. Los partidos de derecha se han convertido en partidos de masa a partir de condicionar la agenda política, hacer que la gente esté todos los días hablando de los temas que a ellos (miembros del partido) les interesa”, puntualizó Fonseca Santos. 

Comparte:
Rafael Díaz Torres
Escrito por Rafael Díaz Torres
Es periodista del Centro de Periodismo Investigativo y profesor universitario, graduado del doctorado en Historias del Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe.