Profesores de la UPR incluirán política de hostigamiento sexual en sus sílabos

Política de hostigamiento sexual de la Universidad de Puerto Rico

Desde el próximo semestre, los profesores de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras, tienen que incluir en sus sílabos la política de hostigamiento sexual de la institución.

La procuradora estudiantil de ese recinto, Carolyn Guzmán, presentó, el pasado jueves, su propuesta ante el Comité de Asuntos Estudiantiles del Senado Académico, que se aprobó ese mismo día por unanimidad. A partir de enero, el profesorado tiene que cumplir con esa normativa.

“Si un profesor no cumple, un estudiante puede traer ese señalamiento y se lleva al director del departamento. Esa cosas se trabajan como cuando un empleado no cumple con algo que se requiere. Su supervisor tiene que llamarle la atención. Se agravaría la situación si pasara algo relacionado al tema y, por ejemplo, descubrimos que ese profesor nunca cumplió con ese requisito”, mencionó, quien impulsó la campaña de prevención contra la violencia sexual No lo hagas, no le pichees, no lo ignores.

El párrafo, disponible en español e inglés, para los profesores es el siguiente:

“La Universidad de Puerto Rico prohíbe el discrimen por razón de sexo y género, en todas sus modalidades, incluyendo el hostigamiento sexual. Según la política institucional contra el hostigamiento sexual en la Universidad de Puerto Rico, Certificación Número 130 2014-2015 de la Junta de Gobierno, si un estudiante está siendo o fue afectado por conductas relacionadas a hostigamiento sexual puede acudir ante la Oficina de la Procuraduría Estudiantil, el Decanato de Estudiantes o la coordinadora de cumplimiento con Título IX para orientación y/o presentar una queja”.

Esta iniciativa forma parte de los esfuerzos para disminuir el número de casos de hostigamiento sexual en la institución educativa y darle continuidad a la campaña de prevención contra la violencia sexual.

Guzmán mencionó que la inclusión del párrafo en los sílabos pretende atajar el “desbalance de poder” entre el profesor o la profesora y el estudiante o la estudiante.

“En toda relación, donde hay discrimen o violencia sexual, se parte de un desbalance de poder en el que la persona que hace este tipo de acción percibe que la otra está en desventaja y, usualmente, lo está. Si se trata entre un profesor y una estudiante, pues hay desbalance, y entre pares se da por cuestión de género”, indicó al añadir que el texto que los educadores leerán, en su primer día de clases, permitirá que los alumnos sepan a dónde acudir en una situación de hostigamiento sexual.

Guzmán confirmó que, hasta el momento, se han sometido 28 quejas en el recinto. Este número, que incluye a estudiantes y personal de la universidad, contiene quejas por hostigamiento sexual, órdenes de protección, violencia sexual y acecho.

Adjudicó la cantidad de casos registrados a la campaña que incluyó talleres de orientación a la comunidad universitaria sobre el proceso de someter una queja y a los adiestramientos para el personal docente y no docente. Reveló que existe interés de distribuir la campaña en los demás recintos.

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Anticipó que el semestre próximo se retoma la iniciativa con otro enfoque, aún en proceso de planificación. También, se llevará a cabo un estudio sobre hostigamiento sexual en colaboración con todos los recintos.

Sobre exigencias de estudiantes de la Escuela de Derecho

El 27 de noviembre, estudiantes de la Escuela de Derecho de la Universidad de Puerto Rico enviaron una carta a la decana Vivian I. Neptune en la que señalaron el comportamiento “discriminatorio y humillante hacia las estudiantes-mujeres-feministas-activistas” por parte del profesor Carlos Díaz Olivo, publicó el medio digital Pulso Estudiantil.

Según se especifica en la carta, que cita el medio estudiantil, el catedrático dijo: “Ninguno de ellos son los primeros promedios en su clase, porque yo los he tenido. Ninguno. No son los que más escriben y hacen aportaciones”.

La misiva, a la que se hace referencia en Pulso Estudiantil, establece que esas expresiones ocurrieron en un programa radial.

Sobre esta situación, Guzmán fue breve. No quiso dar detalles para evitar que sus declaraciones interfirieran con acciones tomadas.

—¿Ha recibido quejas de estudiantes de la Escuela de Derecho?
—Como lo que trabajamos en la oficina es confidencial, no puedo darte información si vinieron o no vinieron. Lo que sí puedo decir es que escuché que había estudiantes muy molestas y no quisiera comentar sobre el caso.

—Si los estudiantes no se quejan, ¿ustedes no toman acción a pesar del ruido o los reclamos publicados?
—Si no se quejan, no. Puedo emitir recomendaciones, pero no tengo poder de entrar. Si nadie me trae una queja, no. Realmente, estoy más atada de brazos.

—¿A qué se refiere con emitir recomendaciones?
—Que pudiese escribir una carta al rector al respecto para que se atienda la situación o decir: ‘Ojo, mire lo que está pasando. Esto es incorrecto’. Pero entrar de lleno sin que nadie me traiga una queja no podría.

—¿Ha dado recomendaciones?
—No, estoy esperando otras cosas.

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Amary Santiago Torres
Escrito por Amary Santiago Torres
Periodista y profesora. Cuenta con 20 años de experiencia en la prensa puertorriqueña con énfasis en temas culturales. También, se ha desempeñado como editora de textos periodísticos y comerciales.