Exposición “Anarquía y dialéctica en el deseo” adelanta la agenda de la equidad

Awilda

(Fotos por Adriana Díaz Tirado) 

El Museo de Arte Contemporáneo de Puerto Rico (MAC), en Santurce, se viste de un arte confrontativo, rico en diversidad y emoción, que invita al espectador a analizar profundamente espacios marginados de la cultura artística puertorriqueña. 

La exposición Anarquía y dialéctica en el deseo nació hace dos años a raíz de un acercamiento de la artista, curadora y educadora Raquel Torres Arzola para crear un programa educativo y sensibilizar a la comunidad sobre asuntos de perspectiva de género y adelantar la agenda de igualdad. 

El principal objetivo del proyecto es hacer justicia histórica, y lograr una mayor visibilización de las aportaciones de grupos de diversas identidades de género al desarrollo del arte en Puerto Rico. 

“No solamente es abrir el espacio, es estudiar qué tienen que decir. Es reunirles a todes, es visibilizar no solamente su trabajo, sino sus discursos y validarlos. Esta primera parte de la exhibición se titula Dialéctica, porque estoy poniendo esos discursos a chocar. Eso convierte al museo en un espacio político porque cada experiencia de cuerpa feminizada es distinta”, explicó la curadora de la exhibición Torres Arzola.   

Anarquía y dialéctica en el deseo se presentará a partir del 16 de noviembre, y la exhibición estará hasta octubre de 2020. Se expondrán diversas obras, como esculturas, pinturas, dibujos, cómics, vídeos, fotografías, poemas y documentos. Estará compuesto por tres partes: Dialéctica, que explora el cuerpo y los discursos de la identidad; Anarquía, que visibiliza la experimentación formal y conceptual de las artistas; y Deseo, que consiste en un programa de performances

“Yo defino nuestro proyecto como uno de equidad cultural… Hay un llamado de nuestra institución a analizar la producción artística, pero con unas teorías que son propias de nuestro momento. En término de las mujeres artistas, hay muchos espacios que, por nuestra misma condición de mujer, quizás, les han sido vedados o les ha dado más trabajo lograr unos ciertos accesos”, declaró, por su parte, la directora ejecutiva y curadora en jefe del MAC, Marianne Ramírez Aponte

Torres Arzola explicó cómo llegó la idea de presentar este trabajo colaborativo. 

“Yo estudiando arte no necesariamente tenía el espacio o el recurso para estudiar a las mujeres artistas en Puerto Rico. ¿Yo como mujer artista con quién diálogo, solamente con los hombres? No, yo quería saber cuáles eran esas mujeres u otras identidades que proponían temas distintos en relación a la sexualidad, al género, a la identidad y al lenguaje. Ese vacío de información me motivó a venir al MAC”, indicó.  

La exhibición se sustenta gracias a las donaciones de la Fundación Puertorriqueña de las Humanidades que busca crear y fomentar programas culturales y humanísticos en la isla. 

“Vengo a dar testimonio de solidaridad y admiración, tanto institucional de parte de la Fundación Puertorriqueña de las Humanidades, que por décadas ha venido auspiciando diversas iniciativas que han servido de semilla y de base para todos sus trabajos, como desde mi propio recorrido y trayectoria como feminista”, comentó, por su parte, la directora de la fundación Margarita Benítez, quien fue una de las invitadas especiales.  

Entre los artistas que exponen en el museo se encuentran Awilda Sterling Duprey, Bárbara Díaz Tapia, Marta Pérez García, Inés Aponte, Myrna Báez, Freddie Mercado, Brenda Torres Figueroa y José Correa Vigier.  

“Que haya una institución como esta, mayoritariamente con mujeres desde lo femenino, lo que crea es un gran campo abierto. A mí, me causa mucha emoción porque también me lleva a momentos específicos como artista y luchadora en un lugar que me ve nacer… Esta exhibición, para mí, es un paradigma que abre un puente magnífico a todas”, describió la artista, performera y bailarina Sterling Duprey.   

Abarca problemáticas actuales desde distintas perspectivas

Cada pieza tiene su toque esencial. Exponen problemas de injusticias sociales y provocan conversaciones sobre temáticas muy actuales como los feminicidios y la aprobación del nuevo Código Civil. 

“Es importante que se debatan estos temas y no solo a nivel político, sino en espacios como este, donde podamos encontrarnos personas con opiniones distintas y que el arte sea aquello que nos haga reflexionar”, argumentó Ramírez Aponte. 

“Las cuerpas de la exposición manifiestan un sinnúmero de problemas estructurales de nuestra cultura que, por años, ha estado sumergida en el patriarcado, la xenofobia y la desigualdad social. Asimismo, ofrece nuevas visiones sobre la teoría feminista y su cuarta ola. Este proyecto plantea que no hay un solo feminismo, sino muchos”, puntualizó Torres Arzola.

Una distinción del proyecto es que contrapone trabajos de artistas jóvenes con piezas de otras autoras con una mayor trayectoria. 

“De parte y parte, las más jóvenes honradas de poder entrar en diálogo con artistas que, en otros momentos, también presentaron otros pensamientos; igualmente, las mayores en verse en compañía de nuevas artistas. Allí, es que podemos medir, realmente, cuánto hemos progresado, en qué hemos avanzado y en qué no”, mencionó la directora del museo, Ramírez Aponte, sobre ambos grupos generacionales.

El programa de actividades de Anarquía y dialéctica del deseo incluye cinco conversatorios, dos conferencias, un ciclo de presentaciones de películas de creadoras audiovisuales del país, un seminario de arte y género, talleres para maestros y familias, varios podcasts y recorridos guiados.

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