Taller Salud llevará campaña “Tumba el Acoso” a las oficinas de los legisladores

Con los testimonios de acoso de jóvenes de Loíza como punto de partida, la organización feminista Taller Salud lanzó este lunes su campaña Tumba el acoso para apoyar el Proyecto del Senado 326, que pretende tipificar el acoso callejero como delito en el Código Penal de Puerto Rico. 

“No está bien la intimidación, la molestia, el sentirnos inseguras una vez comenzamos la pubertad, cuando comenzamos a independizarnos y ocupar las calles. Hay que hacerles entender que su ‘piropo’ (acoso) no me halaga, me da rabia, me da asco e inseguridad”, detalló Kaira Sáez Pizarro, organizadora del proyecto Afrocaribeñas, iniciativa que impacta a jóvenes de 13 a 21 años.

Como parte de las iniciativas de la campaña transmediática, las líderes de Loíza han comenzado a visitar oficinas de distintos legisladores para solicitar que avalen el proyecto 326 y entiendan que el acoso en las calles es violencia de género.

El proyecto 326, presentado por los senadores Ana Irma Rivera Lassén y Rafael Bernabe Riefkohl, del Movimiento Victoria Ciudadana (MVC), define el acoso callejero como “un tipo de violencia de género, que se da de forma unidireccional, proviniendo regularmente de un desconocido, que abarca desde los piropos no deseados o los silbidos, hasta la persecución”.

Las jóvenes compartieron sus experiencias de acoso en espacios como plazas públicas, centros comerciales, universidades y playas. Además, aseguraron que en encuestas comunitarias los asuntos más preocupantes para las niñas y jóvenes en Loíza son el racismo y el acoso callejero.

“Estas son lamentables experiencias que nosotras no deberíamos pasar, pero pasamos en Puerto Rico“, denunció Tanisha Gaspar Clemente, también organizadora comunitaria de Afrocaribeñas.

Gaspar Clemente compartió que cuando las personas se sienten identificadas y entienden el problema, se solidarizan. Ante esto, buscan que la ciudadanía entienda la magnitud de este proyecto para que les exijan a sus legisladores que avalen la medida.

“Desde Afrocaribeñas, definimos acoso callejero como una violencia, aunque para nuestro país no se define como una violencia y se ha normalizado. Es una manifestación de la violencia sexual y, por consiguiente, una manifestación de la violencia de género”, expuso.

El acoso callejero restringe el derecho al espacio público, o cuasi público, y afecta principalmente la libertad de las niñas, adolescentes y mujeres en todas sus diversidades. La medida propone que toda persona que cometa acoso callejero sea sancionada con la obligación de asistir ocho horas a un Taller de Sensibilización contra el Acoso Callejero, y una multa de $50, o en la alternativa, ocho horas de labor comunitaria que sustituya la multa en el taller antes mencionado.

“El origen del proyecto tiene que ver con reconocer que esas son las experiencias que vivimos y compartimos todas las personas feminizadas. Uno de los temas que tiene intersecciones es el acoso callejero. […] Somos víctimas y puede ser por diversidad de razones como ser afrodescendiente, por diversidad funcional, nacionalidad, pobreza, entre otras“, resaltó Rivera Lassén.

La legisladora reconoció que todas las discriminaciones convergen en un mismo resultado: el acoso en la calle porque es un espacio público. “Pero es público desde el punto de vista de normalizar lo que son las prerrogativas (privilegios) masculinas, en el sentido más tradicional“, subrayó.

Según los autores, la medida no busca un enfoque punitivo para atender este tipo de violencia, sino identificar alternativas para reducir y erradicar el acoso callejero a través de campañas, cursos de sensibilización, mayor vigilancia y mejorar los procesos de denuncias.

La Oficina de la Procuraduría de las Mujeres (OPM) diseñará los Talleres de Sensibilización contra el Acoso Callejero y los ofrecerán profesionales con peritaje en violencia de género en colaboración con organizaciones feministas. Asimismo, el dinero recaudado de las multas será destinado al fondo operacional de la OPM, según detalla la medida.

“Es un honor tremendo que nuestro proyecto haya generado iniciativas y es una indicación de que algo bueno estamos haciendo porque nuestras preocupaciones en la Legislatura responden a las preocupaciones del pueblo […] Los hombres tenemos que entender que tenemos ese privilegio y eso tiene que terminar porque todo el mundo tiene derecho a la calle, al espacio publico y hay que señalar este problema“, declaró el senador Bernabe Riefkohl.

El proyecto 326 se encuentra en Asuntos Pendientes del Senado y espera por la votación de los legisladores. Fue retirado de la votación el pasado 14 de septiembre para expandir algunas definiciones y mejorar la medida, explicó la senadora Rivera Lassén. Sin embargo, aseguró que ya se encuentra listo para que sea discutido en el hemiciclo.

”No es justo que las jóvenes, niñas y mujeres de nuestro país se sientan inseguras y temerosas constantemente sobre su seguridad cuando caminan por nuestras calles. El acoso es descartado como una exageración y se minimiza su efecto día a día», expresó, por su parte, Lourdes Inoa Monegro, directora de la iniciativa Mujeres y Salud.

Esta campaña transmediática trabajará material educativo impreso, auditivo y visual, que contará con portavoces activas en las comunidades, correrá por medios tradicionales y digitales y unirá esfuerzos con organizaciones aliadas.

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Adriana Díaz Tirado
Escrito por Adriana Díaz Tirado
Periodista e investigadora. Egresada de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras (UPRRP). Cuenta con un bachillerato en Periodismo y una segunda concentración en Ciencia Política. Actualmente, cursa sus estudios graduados en Periodismo en la Escuela de Comunicación de la UPRRP. Sus temas de interés son política, género, salud, educación y cultura.