Trabajan por la sanación colectiva desde Siempre Vivas en la UPR

Foto suministrada de Siempre Vivas Metro

(Foto de la página de Facebook de Siempre Vivas Metro) 

Cuando una universitaria hizo una acusación de acoso sexual, en abril de 2020, desencadenó una serie de denuncias de estudiantes en la misma situación. 

Entre ellas, estaban Micaela Guerrero y Gabriela Reyes, quienes lograron comunicarse a través de las redes sociales y se unieron al grupo de apoyo del proyecto en contra de la violencia machista de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras, Siempre Vivas Metro.

En el conversatorio virtual Juntas sanamos, Guerrero y Reyes hablaron del proceso de acompañamiento grupal, junto a las facilitadoras Elithet Silva-Martínez y Suzette Álvarez, en el que experimentaron un espacio seguro y de sanación.

Proceso de sanación

“Fue una época bastante fuerte porque muchas mujeres comenzaron a contar sus experiencias con diferentes personas y yo lo estaba viendo. Obviamente, uno se identifica y te duele […]. Se revivieron muchos sentimientos no muy lindos”, explicó Guerrero al encontrarse con las numerosas denuncias en las redes sociales. 

Sin embargo, a partir de la valentía de la primera denunciante, la estudiante argentina decidió contar su experiencia en Facebook y se comunicó con las demás sobrevivientes, por lo que fue invitada al grupo de apoyo.  

“Cuando entré, quedé fascinada con el amor y el espacio literalmente seguro que se estaba formando”, aseguró Guerrero, el pasado jueves, en el encuentro virtual transmitido a través de Facebook Live. 

Por su parte, Reyes recordó leer la publicación en la que la denunciante inicial narró su experiencia de violencia. 

“Cuando sigo leyendo, me percato que la persona que ella identificaba era una persona que yo conocía y era una persona que, de alguna manera, también había tenido un impacto negativo en mí”, dijo la alumna. 

“Yo decidí que le iba a escribir a esta chica que no conocía, pero sentía en mi corazón que me quería comunicar con ella. No para hacer una denuncia, pero como un acto de validación”, relató Reyes al explicar que, de esa manera, la invitaron al grupo de acompañamiento. 

Para ella, el espacio seguro de Siempre Vivas Metro fue esencial en el proceso de sanar, porque permitió la liberación, el reconocimiento y la validación de sus experiencias. 

Acompañamiento virtual

La idea principal del proyecto Siempre Vivas Metro era llevar a cabo sesiones grupales en un espacio físico, como el Recinto de Río Piedras, donde surgió la iniciativa. 

Con el comienzo de la pandemia, Silva-Martínez cuestionó la efectividad de los grupos de acompañamientos virtuales. Sin embargo, encabezó, junto a otras colaboradoras, sesiones virtuales y telefónicas para mujeres violentadas.

“En condiciones de emergencias o desastres, las situaciones de violencia de género incrementan”, puntualizó la catedrática de la Escuela Graduada de Trabajo Social Beatriz Lassalle al explicar la necesidad que había por conectar en un espacio seguro. 

En el proceso de participación voluntaria, Silva-Martínez enfatizó que, de manera virtual, la sobreviviente puede asumir el nivel de presencia que desea en la sesión de acompañamiento con la conexión de la cámara y hasta un cambio de nombre.

“Cada cual procesa, dice y habla cuando está lista”, subrayó la profesora. 

La importancia de los espacios seguros

Parte del cuidado colectivo es liberar las violencias que se manejaron en silencio, según Álvarez. 

“Qué mejor manera de reconocer que ya no es exclusivamente personal; nos compete a todas. Desde ese reconocimiento, entonces, juntar las fuerzas y juntar las ganas, el amor y el activismo”, aseguró la facilitadora. 

Por su parte, Silva-Martínez añadió que es importante recalcar la existencia de estos espacios de sanación. 

“Uno de los antídotos para movernos como país y como personas, y para sanar, es trabajar en colectivo”, sostuvo.

Las participantes del conversatorio coincidieron en que, durante el proceso, el victimario perdió el protagonismo de las sesiones. Además, ahora serán ellas quienes acompañarán a mujeres violentadas en los próximos grupos. 

Próximamente, el colectivo tendrá dos grupos virtuales de acompañamiento, que se anunciarán en sus redes, para procesar la violencia de género y el acoso. 

Lee aquí: Siempre Vivas Metro reclama espacios seguros para las mujeres

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