Taller Salud crea guía de protección comunitaria para manejar emergencias 

Ante la falta de un plan concreto por parte del gobierno de Puerto Rico para manejar una emergencia, la organización sin fines de lucro Taller Salud creó una Guía de protección comunitaria para asistir a la ciudadanía antes, durante y después de un desastre.

La iniciativa surgió de las experiencias de las líderes comunitarias manejando los procesos de recuperación después de los huracanes Irma y María en el 2017. El manual incluye las herramientas necesarias para prepararse de manera colectiva ante la llegada de huracanes, terremotos e inundaciones. 

La directora de Taller Salud, Tania Rosario Méndez, describió la guía como el resultado de “un trabajo arduo, riguroso, comprometido y necesario”. 

“Uno siente el peso de una emergencia sobre otra, y, definitivamente, uno también siente el peso de no contar con un gobierno que priorice las vidas, la salud, la seguridad y el bienestar de la gente, sino todo lo contrario”, declaró Rosario Méndez en conferencia de prensa virtual. 

Para promover la prevención, participación, organización comunitaria y la recuperación, la guía está organizada en tres tiempos: antes, durante y después. 

Cada folleto cuenta con recomendaciones de expertos en diversas áreas, como sistemas de geoinformación, tratamiento de personas encamadas, salud mental, saneamiento, consumo de aguas, seguridad, entre otros. 

“Esta guía es un salvavidas. La guía de protección comunitaria es una garantía para salvar el mayor número de vidas posibles en situaciones de emergencia. Y eso lo saben mejor que nadie nuestras líderes comunitarias”, reiteró Alexandra Figueroa Miranda, directora de Comunicaciones de Taller Salud. 

Las promotoras explicaron que un factor determinante para su creación fue escuchar las necesidades de las comunidades. Recalcaron que estuvieron meses en procesos de sistematización de experiencias con las líderes y realizaron grupos focales para lograr que la guía fuera lo más clara y útil posible. 

“Queremos dar un agradecimiento profundo a todas las personas que estuvieron en las comunidades dispuestas a dar su tiempo, su saber y a poner el cuerpo para que un manejo de emergencia sea realmente efectivo y salvemos vidas”, compartió Jennifer de Jesús Soto, gerente del Programa Comunidad y Liderazgo.

Lideresas sacando la cara por su gente 

En la segunda parte de la presentación, participaron Migdalia de Jesús, promotora de salud en Vieques; Anabela Fuentes, líder comunitaria en Loíza; y Bethsaida Bosa, enfermera y parte del campamento en contra de las cenizas de Peñuelas. 

Ellas se identifican como lideresas, porque son resilientes y entienden que, en momentos de crisis, son las mujeres las que más conocen a sus comunidades. 

“Las mujeres conocen cómo trabajar con equidad. Las mujeres levantan su voz. Son capaces de poner el cuerpo, y mover esta maquinaria que nosotras estamos proponiendo aquí”, recalcó De Jesús Soto sobre el rol de las mujeres. 

Las participantes explicaron que en las emergencias han sido la primera mano de ayuda ante la falta de recursos de primera necesidad. En el caso de Vieques, aún no tienen un hospital para atender a la población de la isla municipio.  

Del mismo modo, Bosa sostuvo que el gobierno central ha ignorado las necesidades de su pueblo. En Peñuelas, solamente hay una ambulancia y la cantidad de policías es pequeña.  

Además, Fuentes señaló que las mujeres asumen muchos sombreros durante la crisis.

“Somos las enfermeras, las cocineras y las promotoras de salud. Asumimos las tutorías de nuestros hijos. Nos hacemos cargo de casi todo”, apuntó la loiceña.  

La preparación es colectiva

La guía ayuda a las personas a comenzar a organizarse y prepararse colectivamente en su comunidad para el beneficio de los más vulnerables.  

“El proceso de cambio climático actual nos trae la urgencia de estar preparados. La preparación es colectiva. No hay manera de atender las emergencias de manera individual, sobre todo, considerando que vivimos en un país de profundas desigualdades y depresiones sistémicas”, sostuvo De Jesús Soto. 

Para lograr una respuesta efectiva, las creadoras incluyeron recomendaciones para establecer comités de trabajos, como rescate, limpieza, mediador de conflictos, comedor comunitario, comunicaciones y distribución de suministros. 

Asimismo, la promotora de salud María Villegas comentó que es primordial identificar las necesidades, recursos y destrezas de los vecinos dentro de una comunidad para lograr accionar antes de una emergencia. 

“Identificar personas claves en su comunidad puede solucionar problemas”, insistió. 

Por su parte, la organizadora comunitaria Grace Blanco explicó que durante eventos de crisis lo más importante es asegurar la vida. Los encamados, embarazadas, niños y adultos mayores son los más que están en riesgo.

La trabajadora social añadió que el segundo paso es tener herramientas a la mano como la guía de Taller Salud que contiene datos y procesos a acatar. Asimismo, para reaccionar de la mejor manera es esencial evitar el alarmismo y mantenerse alerta. 

“La experiencia nos ha dicho que la organización comunitaria es el camino. Las herramientas que contiene la guía pueden trasladarse a la actualidad. Eventualmente, se seguirá evolucionando con nuevas estrategias”, puntualizó Blanco. 

La organización compartió que entre sus planes están realizar talleres para que las personas conozcan y practiquen los mecanismos en caso de emergencias futuras.

“La guía nació para ser distribuida masivamente”, recalcó Rosario Méndez al discutir que el proyecto está hecho para que cada comunidad lo adapte a sus necesidades particulares. 

Puede descargar la versión digital de la Guía de protección comunitaria gratis a través de Taller Salud o comprar la impresa hecha con un material duradero a prueba de agua. Con su aportación, estaría ayudando al bienestar de las niñas y mujeres de Loíza.  

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