Reafirman urgencia de un estado de emergencia para atender la violencia machista

El silencio no es una opción. Por tanto, seguir exigiendo -si es necesario, gritando- en todos los espacios posibles, que se decrete un estado de emergencia para atender la violencia de género es indispensable. 

Este fue el mensaje consistente hoy durante una manifestación organizada por la Coalición 8 de Marzo, como parte de las actividades del Día Internacional de No Más Violencia Contra las Mujeres, realizada frente al Departamento del Trabajo y Recursos Humanos (DTRH), en Hato Rey.

“Queremos visibilizar la violencia machista que sale del Estado desde lo cotidiano con pésimas soluciones a problemas de las mujeres”, dijo en un aparte con Todas Grisaly Pedraza, portavoz de la Coalición.
Para la activista, quien también es maestra, hace falta mucho más que una ley que tipifique como feminicidio las muertes violentas de mujeres, como la que anunció hoy la gobernadora Wanda Vázquez Garced
“Ninguna solución que vaya dirigida a lo punitivo solamente, sin atender otros muchos aspectos, es lo que va a resolver la situación. Si estamos muertas, no nos sirve. Reafirmamos que lo que urge es un estado de emergencia y una educación con perspectiva de género para comenzar a construir un país justo en que todas, todos y todes seamos felices y estemos seguras, expresó Pedraza.
Hilda Rodríguez, enfermera de trauma y delegada de la Unión General de Trabajadores, dijo que el gobierno debe asegurar las medidas de proteccion a profesionales que están en la primera línea de respuesta ante la pandemia por el COVID-19 y que no hacerlo es violencia institucional.
 
Por su parte, Meisali Vázquez, del Colegio de Profesionales de Trabajo Social, detalló que el trabajo doméstico y de cuidado de familiares que realizan mujeres y niñas se estima en 12,500 millones de horas diarias en todo el mundo. Afirmó que se tratan de labores medulares para el funcionamiento de las sociedades, pero se invisibiliza su importancia a pesar de que los gobiernos del mundo se ahorran $10,800 millones al no pagar por estos trabajos.
Dijo que hay miles de mujeres que están insertadas en la economía informal y que el confinamiento por la pandemia ha provocado que pierdan ingresos para sustentar a sus familias, sumiéndolas en un mayor estado de pobreza.
“Además, el 44% de las mujeres empleadas ganan menos del salario mínimo”, lo que también es una violencia del Estado hacia las mujeres al no resolver esta situación, explicó.
Vázquez acusó a la Junta de Control Fiscal de ser parte de estas violencias al seguir imponiendo medidas de austeridad y no autorizar desembolsos que ayudarían a las mujeres en este momento en que existe tanto desempleo y tanta negligencia del DTRH en el manejo de las ayudas para enfrentar la pandemia por el COVID-19.
 
La manifestación contó con participaciones artísticas que incluyeron a un grupo de mujeres que interpretaron bomba y a Teresa Sepúlveda, quien interpretó varios temas acompañada de su guitarra.
 
Entre el centenar de manifestantes que se dio cita en el lugar había mujeres de distintas edades. Algunas cargaban pancartas con mensajes en contra de la violencia machista. En un inicio, había cuatro agentes de la Policía, pero luego se incrementó el número a 11 que, en ningún momento, se inmutaron ante las consignas de que el Estado era el mayor opresor de las mujeres.
 
Durante el acto, se leyeron los nombres de las mujeres asesinadas en la isla entre el 1ro. de enero y el 23 de noviembre. De acuerdo con el Observatorio de Equidad de Género, 55 mujeres y personas trans han sido víctimas de la violencia machista este año. 
 
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Istra Pacheco
Escrito por Istra Pacheco
Yaucana. Completó su bachillerato en Comunicación Pública en el Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico. Como periodista, lleva sobre 20 años acumulando experiencias a nivel nacional e internacional. Ha cubierto juicios de alto perfil y desarrollado investigaciones periodísticas que le han valido variados reconocimientos. En años recientes, dirigió el Departamento de Noticias de Radio Universidad y fue editora de la versión impresa del periódico Metro. Es la primera vicepresidenta de la Asociación de Periodistas de Puerto Rico.