Foto de Gabriella N. Báez

La primera vez que pisé el departamento de escuela graduada donde estudio me dijeron -felices, pensando que me incluían- que el programa en sus últimos años ha aceptado mayormente a mujeres. Le recordé que soy una persona no binaria. Y hubo un silencio incómodo.  

Pasa. 

Leí esta semana de Audre Lorde, que a veces toca hablar cuando una siente que algo tiene que discutirse más, aunque eso venga con el riesgo de ser mal entendida. No creo que tenga las palabras exactas para hablar del no-binarix como colectivx: pero tengo las letras que juntas contienen mi experiencia, y desde ella escribo. 

Porque quiero que mi sobrinx, cuando crezca, sepa que no solo existimos, sino que agarramos con las manos nuestrx derecho a ser irreverente, inimaginable, generosa, tierna, abundante, sudorosamente feliz. 

Soy una persona no binaria, y cuando digo eso, digo que no me identifico como mujer. Digo que tampoco soy hombre. Digo que mi género no cabe dentro de esas dos polaridades. Digo que cuando leo «las mujeres», no me siento incluída. Digo que cuando leo «mujeres» en un rótulo de baño, dudo si entrar. Digo que cuando leo «las mujeres» en una novela, las pienso (quizás) aliadas, pero no un grupo al que necesariamente pertenezco. Digo que, a veces, me identifico con «mujer» desde un lente político-comunitario, pero no desde una identidad de género individual.

Digo, desde mi piel afrocaribeña, que algunos días me levanto y no me siento ni un poco femme. Digo que otros me despierto y soy el ser más femme del planeta. Digo que decir «mujer» y «femme» no es lo mismo. Digo que no te voy a explicar aquí la diferencia: que la busques, que los recursos están en la web, y si estás leyendo esto, tienes acceso. Digo que no proyectes en una persona no binaria la responsabilidad de educarte. No nos toca. 

Digo que si trenzo mis rizos un mes, y me los rapo el otro, no siempre es capricho: digo que mi proceso de género tiene cortes, y colores. Digo que mi no binarix tiene más sentido que palabras.

Digo que mi no binario es trans. Digo que respetes nuestrxs nombres y pronombres.

Digo que la comunidad trans también es mi comunidad: nos sostenemos. 

Digo: que soy una persona trans no binaria negrx, y si te incomoda: te toca revisar qué, dentro del registro de  -colorismo, racismo, machismo, transfobia y un gran etc. que incluye desinformación- te toca deconstruir hoy. Porque esa incomodidad no es mía, no es nuestrx: es tuya.  

La ignorancia también se deconstruye. 

Y la sabiduría real,

es cuir. 

Lee también: ¿Terapias para quién?

Comparte:
Alejandra Rosa (ella/elle)
Escrito por Alejandra Rosa (ella/elle)
Es periodista, escritora, productora y teatrera. Ganadora de la Beca Gabriel García Márquez de Periodismo Cultural, otorgada por la Fundación Gabo. Narra, desde las intersecciones de género, raza, nacionalidad y religión, las experiencias de grupos LGBTTIQ+, y otras poblaciones. Produce episodios y documentales para Vice News, HBO, y gesta proyectos de teatro social alrededor de Puerto Rico. Es una de las 48 puertorriqueñas en la historia en haber recibido una beca Harry S. Truman.