Mitos del “amor romántico” perpetúan comportamientos nocivos

Ilustración por Mónica Alejandra López

(Ilustración por Mónica López)

El amor de pareja no es naturalmente celoso, conformista, monógamo, complementario y único responsable de la felicidad, sino que son expectativas y mandatos basados en construcciones sociales patriarcales que promueven diversas instituciones culturales como la escuela, la literatura, el cine, las religiones, la música e, incluso, la familia. 

Conocido como “amor romántico”, las reglas informales sobre cuál es la manera correcta o deseada de mantener relaciones también perpetúan comportamientos nocivos, violentos e inciden en las dinámicas de poder en las parejas, independientemente de la identidad de género o de la orientación del deseo erótico afectivo.

Uno de los mitos que perpetúan el amor romántico es que el amor todo lo puede y lo aguanta. Si bien el amor es un aspecto importante en las parejas, no es lo único que incide en cuán sana es una relación. Además, este mito también puede excusar actos violentos, que van desde los insultos y el gaslighting hasta el abuso físico y sexual. 

“Esto nos lo transmiten a través de los cuentos, de las canciones, de las películas, de las novelas, las relaciones vinculares. No, el amor no todo lo sufre, no todo lo cree, no todo lo espera, no todo lo soporta. Eso es una percepción supererrónea y superdestructiva que tenemos que sacarnos del sistema”, apuntó la trabajadora social Karla Ferrer Arévalo, en un taller educativo que formó parte de la campaña contra la violencia machista ¡Cambia ya!, gestionada por Todas y Oxfam.

Entre pensar que el amor es omnipotente y la carga cultural de mantener una pareja estable como prueba de éxito, el amor romántico también puede llevar a descuidar el amor propio, imprescindible para cultivar vinculaciones no posesivas y equitativas. 

“Este amor Disney, amor romántico o el capitalismo salvaje de los afectos opera como una jerarquía de consumo donde, por lo general, hay una persona dentro de la pareja que va a estar en el tope de la jerarquía porque es la persona que va a tomar la mayor parte de las decisiones”, añadió Ferrer Arévalo, quien enfatizó en que se debe defender la autonomía. 

Aunque estas dinámicas de poder son generalmente evidentes en parejas heterosexuales, también pueden estar presentes en relaciones homosexuales y poliamorosas, y entre personas no binarias. 

El dominio de una persona sobre otra u otras se puede ver a través del control del dinero, de la vestimenta o de las salidas, explicó, por su parte, María Cristina Muñoz Vega, una de las organizadoras de la campaña Ama con sentido, de la coalición Coordinadora Paz para las Mujeres (CPM). 

Además, expuso que los celos como muestra de amor, otro de los mitos del amor romántico, también refleja las dinámicas de poder. 

“[Los celos] hablan de posesividad. Si te celo, es porque creo que tengo algún poder sobre ti. Es muy tóxico porque, dentro de una relación, pensaría yo, se debe apreciar y valorar la individualidad de cada persona”, reflexionó Muñoz Vega. 

En esa línea, está el mito de la media naranja o del alma gemela, que establece que existe una persona predestinada que debe complementar o complementar la felicidad de cada cual. Tal planteamiento incide también en que las personas sientan que su plenitud depende de factores externos.

“El amor romántico evita, evade y cancela las diferencias. Nos dicen que debemos ser iguales o que nos tenemos que complementar”, acotó Ferrer Arévalo.

Añadió que “la única manera de desintoxicarse de este modelo [del amor romántico] es desaprendiendo, haciéndose consciente de que no es natural, y ejerciendo formas de relacionarse sostenidas en la equidad, en la comunicación efectiva y en la autonomía. La autonomía la tenemos que defender. Es agotador, pero es importante que defendamos nuestro derecho a tomar decisiones informadas y decisiones propias, no decisiones manipuladas porque donde hay manipulación, no hay ningún tipo de consentimiento”.

Desde la aprobación de la Ley 89-2015, que declara el Mes de la Prevención y Alerta de la Violencia en el Noviazgo, la CPM activa, cada febrero, la campaña educativa Ama con sentido

El esfuerzo incluye material educativo para prevenir e identificar violencias en las relaciones interpersonales y talleres dirigidos al personal escolar. En su portal digital, incluyen el ConSentimetro, que informa, a base de preguntas, cuán saludable es la relación de quien participe. 

“Ese ConSentimetro, te da distintos comportamientos y te pregunta si la persona lo hace nunca, a veces o siempre. Si los ves, hay muchos ‘nunca’, pero a mí me preocupan los ‘a veces’. ‘A veces’, me grita, ‘a veces’ quiere tener la última palabra en una discusión. Son esos ‘a veces’, esos ‘quizás’ los que poco a poco pueden estar demostrando unas señales de violencia que, cuando se van acumulando, sí representan un peligro en esa relación”, expresó Muñoz Vega.

Desde sus inicios, la coalición puertorriqueña en contra de la violencia doméstica y la agresión sexual ha educado sobre la importancia de los noviazgos saludables. Según datos provistos por la CPM, 1 de cada 3 adolescentes, en Estados Unidos, sufre alguna agresión física o emocional por parte de alguien con quien están saliendo. 

Muñoz Vega explicó que la apuesta de Amar con sentido es que se enfatice el consentimiento desde el inicio de la relación de pareja, de amistad o familiar. De esta manera, se reducirían las relaciones violentas y las conductas machistas entre las parejas. 

Añadió que aspiran a que “cada persona exprese su amor romántico de la manera en que lo desee expresar”. 

Si tú o alguna persona conocida está en situación de violencia, llama a la Línea de ayuda 787-489-0022. Mira más recursos de ayuda aquí. También puedes consultar el directorio de servicios de CPM.

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Valeria María Torres Nieves
Escrito por Valeria María Torres Nieves
Periodista de Yauco, Puerto Rico. Egresada de la Universidad de Puerto Rico Recinto de Río Piedras con un bachillerato en Información y Periodismo. Le interesan temas de género, historia, política, cultura, raza y educación.