Millones de jóvenes le hacen eco a la voz de una adolescente en Suecia

Foto por Markus Spiske en Unsplash

(Foto por Markus Spiske en Unsplash)

“Lo sabemos y podemos hacer algo ahora”. Es el título del ensayo con el que la activista Greta Thunberg ganó, en 2018, un concurso sobre el tema de la crisis climática en su natal Suecia. La adolescente había estado estudiando sobre el calentamiento global desde los 8 años, cuando una película que vio en clase la hizo tomar conciencia sobre la urgencia de actuar en defensa del planeta Tierra.

Thunberg no pudo dejar el tema, lo que atribuye a tener el síndrome de Asperger y mutismo selectivo, que pueden provocar ansiedad y pensar demasiado. Meses después, intentó convencer a sus compañeros de realizar una huelga para reclamar acción gubernamental. Como nadie quiso acompañarla, Greta, de 15 años entonces, lo hizo sola. Pintó un pedazo de madera con las palabras “huelga escolar por el clima” y se plantó frente al parlamento sueco por la duración de la jornada escolar mientras actualizaba sus redes sociales con datos sobre la crisis climática. Al siguiente día, regresó y ya no estaba sola. Otras personas estuvieron en protesta con ella hasta el día de las elecciones parlamentarias, el 9 de septiembre de 2018. En total, fueron 21 días en reclamo de que el gobierno sueco redujera las emisiones de carbono de su país según el Acuerdo de París.

 

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Thunberg ha expresado que se sintió inspirada por los estudiantes activistas que organizaron la Marcha por Nuestras Vidas, luego del tiroteo en la escuela Stoneman Douglas en Parkland, Florida. Luego de las elecciones continuó en paro cada viernes, en lo que denominó #FridaysForFuture.

La acción de Greta no pasó desapercibida. Fue invitada como oradora a otros eventos de acción política.

“Los adultos siguen diciendo: ‘Le debemos a los jóvenes darles esperanza’. Pero yo no quiero tu esperanza. No quiero que tengas esperanzas. Quiero que entres en pánico. Quiero que sientas el miedo que siento todos los días. Y luego, quiero que actúes. Quiero que actúes como lo harías en una crisis. Quiero que actúes como si nuestra casa estuviera en llamas, porque lo está”, dijo en enero de este año en el Foro Económico Mundial.

Y es que es una crisis. Al cambio climático hay que llamarlo como lo que es ahora: crisis climática. Así recomiendan las personas expertas en un grito desesperado para que la población y los líderes mundiales implanten las políticas que de conservación y sustitución de fuentes de energía para retrasar la destrucción del planeta Tierra.

Thunberg, quien  ha sido consistente en divulgar los datos del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático que apunta a que estamos a menos de 12 años de no poder deshacer nuestros errores en el Planeta. En ese momento, deben haberse producido cambios sin precedentes en todos los aspectos de la sociedad, incluida una reducción de nuestras emisiones de CO2 en al menos un 50% para poder retrasar su destrucción.

Su manifestación, en un inicio solitaria, fue la aceleradora de un movimiento global que ahora conforman millones de jóvenes alrededor del mundo.

El viernes 15 de marzo de 2019 se convocó una huelga escolar mundial en la que se estima que 1.6 millones de personas, principalmente jóvenes estudiantes, participaron desde 2,233 ciudades en 128 países. Se considera el día de mayor acción climática que se haya visto en la historia.

Pero, ante un asunto tan urgente, las manifestaciones no se pueden reducir a una cada año. La juventud del mundo se unirá mañana en otra huelga masiva.

La huelga climática mundial se produce justo antes de que los países se reúnan en la Cumbre de las Naciones Unidas para la Acción Climática el 23 de septiembre, un evento que precede la Asamblea General de la ONU, en la que se supone que los países deben aumentar sus metas para reducir los gases de efecto invernadero bajo el acuerdo climático de París 2015.

La fecha coincide con el segundo aniversario del peor desastre natural en la historia moderna de Puerto Rico, el paso del huracán María. La relación entre los desastres naturales y el calentamiento global ya está probada, y la comunidad científica advierte que, según continúe, peores serán los eventos atmosféricos.

En la isla, jóvenes se han organizado como Climate Strike Puerto Rico, “en defensa de un futuro verde y justo para Puerto Rico y el mundo”. Se manifestarán mañana frente al Capitolio, de 10:00 a.m. a 2:00 p.m. para concienciar y exigir acción para atender la crisis.

 

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