Matertransmutar: un libro para romper con los mandatos de la madre perfecta

Con Lucas, su amado hijo, entre sus brazos, la escritora y trabajadora social Adli Cordero Espada narró su proceso de sanación y transformación mediante el inicio de su maternidad, que ha sido recopilado en su creación literaria Matertransmutar. 

Esta memoria novelada de un diario testimonial, según describe la portada del libro, narra las íntimas memorias de Cordero Espada en su camino por construir tejidos de apoyo para combatir el mandato de una maternidad perfecta y sus repercusiones en la salud física y mental de las madres.

“Matertransmutar es una invitación. ‘Mater’ significa el principio y la ‘transmutación’ un proceso de transformación. El proceso de la maternidad es una oportunidad, un inicio de algo que se va a transformar. Creo que hay procesos que no se nombran, entre ellos esas transmutaciones que cuestan, que son rupturas, que son dolorosas, pero que son también oportunidad”, sostuvo Cordero Espada, de 28 años, desde la sala de su hogar.

La autora señaló que el libro sirve para romper con esas ideas impuestas de una madre perfecta, “superpoderosa, capaz de todo, que nada se le hace complicado y que lo hace porque es su naturaleza y ese es el destino que tenemos todas las mujeres”. Del mismo modo, aborda las dificultades de una depresión postparto y el proceso de sanación.

“Creo que no hay manera de llegar a ser experta, pero trato conscientemente de ejercer una maternidad subversiva y de tener una relación con mi niño, con Lucas, que se sostenga desde el amor, desde la compasión, desde el reconocimiento de las diversidades, de abrazar lo que es como ser”, enfatizó la escritora, natural de Patillas. 

Apostando al amor, la templanza y la autocompasión, la autora afirmó que a través de la crianza consciente y corresponsable se pueden construir maternidades que no exploten, opriman o limiten a las mujeres. 

Cuerpas atravesadas por la maternidad

La también activista feminista compartió que comenzó a escribir cuando estaba en un momento en el que su autocompasión y autocuidado estaban lacerados y cargados de silencio y culpa. 

“La maternidad tiene cuerpo y mi cuerpo había sido atravesado, incluso, físicamente por un proceso de embarazo, pero antes por un proceso de salud y de intervención quirúrgica. Reconozco que escribir en ese momento fue una de las maneras de autocuidarme”, contó quien estudió una maestría en Trabajo Social Comunitario. 

Cuando Cordero Espada decidió ser mamá, había sobrevivido un proceso de salud bien delicado porque enfrentó unas células cancerosas en el cuello uterino. Tuvo que pasar por una operación en la que las expectativas médicas pronosticaban que no iba a poder tener bebés en el futuro.

“Así, me diagnosticaron. Podía tener una pérdida gestacional o riesgos de parto prematuro. Pensaba que no iba a pasar. Cuando llega y me entero de mi embarazo, comienzo también a experimentar muchas ansiedades, muchos miedos, porque de pronto, pues me han dicho toda esta historia de cómo mi cuerpo no era capaz de sostener a esta cría. Eso estaba en mi cabeza, y lo enfrento desde el deseo de ser madre”, contó Cordero Espada.

Parir en medio de la crisis del huracán María

Otro contexto que se sumó a las experiencias de ansiedad de Cordero Espada fue la crisis que estaba atravesando Puerto Rico luego del embate del huracán María.

Lucas nació en 2017 en un hospital que no tenía luz eléctrica, no había oxígeno para las embarazadas; en fin, no había las condiciones de salubridad mínimas.

A pesar de la precariedad luego de María, Cordero Espada reconoció que estuvo rodeada de una comunidad de familiares y amistades, entre ellas su doula Paloma Hernández y su esposo Javier Córdova Sánchez

​​”He estado acompañada de una persona que asume su paternidad de manera corresponsable, que reconoce la necesidad de ser un padre que esté presente y que no haya que hacer una fiesta, ni pompones, ni aplausos por eso, sino que es una persona asumiendo su responsabilidad”, señaló.

Adli Cordero Espada y Javier Córdova Sánchez jugando con su hijo.

Escribir para sanar

Cordero Espada explicó que el transcurso de sanación de una depresión postparto no es lineal ni rápido. Además, afirmó que todos los procesos de vida, incluyendo ser madre, van a estar atravesados por incertidumbre, miedo y transformación. 

“Yo creo que mientras más hablemos de esto, más capacidad vamos a tener para poder asumir el proceso sin que sea tan doloroso, sin que nos cueste tanto, sin que nos quedemos tan solas o nos sintamos tan solas en el proceso. La vida después de ser madre se transforma y también te enfrentas con tu historia”, expresó la también organizadora para la defensa de las pensiones desde Construyamos Otro Acuerdo. 

En su caso, se enfrentó con su historia de niña, de adolescente y de hija, las cuales presenta en el libro. Además, escribe sobre lo que ha sido su devenir como mujer, madre, feminista y antirracista.

La pieza tiene cuatro capítulos: Gestando: “Gestar es crecer”, Pariendo: “Parir es nacer”, Cuidando: “Cuidar es de todes” y Sanando: “Sanar es revisitar el dolor”. Cada capítulo no está escrito de manera cronológica, sino que están ubicados por temática. Asimismo, los epígrafes del libro en su mayoría son de autoras puertorriqueñas.

El arte gráfico que rodea la cubierta del libro fue creado por la artista dominicana Mariannie Reynoso, quien trabaja temas de salud de las mujeres como el cáncer.

Una maternidad contada por madres

Históricamente, los procesos médicos de depresión postparto los han descrito hombres. Cordero Espada reconoció que casi todas las perspectivas médicas son masculinas, por lo que se construyen unas narrativas machistas que no visibilizan las realidades de ser madre.

“Hace tiempo que hay que hablar de la maternidad, muchas mujeres lo están haciendo, muchas personas que maternan lo están haciendo porque ya basta del silencio que hay alrededor del tema. Necesitamos un feminismo también que hable de estos temas y que nos integre a las madres en la militancia y en lo que implica ser mamá y, a la vez, ser feminista”, recalcó la madre de Lucas. 

Las historias las narra desde su perspectiva feminista, “porque como dicen por ahí, uno se hace feminista con su propia historia”, insistió.

Asumir el cuidado de manera colectiva

Cordero Espada reconoció que su relación con Lucas es un reflejo de su circulo familiar. Como menciona la autora, han podido crear una tribu que aspira al cuidado colectivo.

”Ha sido proceso de crianza donde reconozco la crianza como un asunto de todas las personas, de todes; un asunto que tenemos que asumir como sociedad, que si no lo asumimos, pues nos morimos. Vamos, que es de vida o muerte, que necesitamos una sociedad que asuma los cuidados de manera colectiva porque es la única manera de sostenerlos”, apuntó.

Incluso, expresó que el autocuidado también es colectivo. Cordero Espada reconoció que el Estado debe promover políticas públicas que abracen el cuidado y que se asuma como un asunto de todas las personas.

La escritora también colabora con la organización Colectiva Feminista en Construcción. Desde esa trinchera, ha podido explorar la diversidad de feminismos y la importancia del cuidado colectivo.

”La mejor manera de combatir el patriarcado es de manera colectiva, organizada. La Colectiva Feminista en Construcción ha sido al espacio donde yo he encontrado esa comunidad; un espacio en el que me encuentro con gente que sostiene los cuidados, que asume la ternura, y que están dispuestas a transgredir, a transmutar y también a acompañarse”, manifestó Cordero Espada.

Siembra esperanza a través de la crianza

La autora visualiza a su niño como la bondad intacta en un cuerpo pequeño. Para ella, Lucas es la oportunidad de proponer, soñar y construir otra vida y sociedad. 

“(Lucas) tiene todo lo que yo digo que tiene la niñez, que es una capacidad de darnos esperanza, de que podamos ver ahí que se siembra futuro, que hay porvenir. Tener una esperanza radical de que el futuro puede ser otra cosa, puede ser mejor”, puntualizó.

Cordero Espada compartió que ser madre de Lucas le ha permitido reconocer que todo lo que “hacemos ahora tiene y va a tener una consecuencia, un efecto en lo que vamos a ver en el futuro”.

Asimismo, la activista contó que las madres enfrentan a diario narrativas sexistas que la sociedad machista ha construido para sostener unos privilegios, dirigidos principalmente a hombres blancos y ricos.

“El racismo, la violencia, la xenofobia, todas estas cosas que vemos manifestarse en nuestra sociedad, trato, desde la maternidad, combatirlas. Incluso, en la crianza, creyendo que de alguna manera mi hijo también pueda reproducir algo diferente a lo que hemos estado experimentando por tanto tiempo”, manifestó.

Un blog para matertransmutar

La joven escritora también creó un blog, que luego fue la inspiración del título del libro, Matertransmutar, en el que madres se apoderan de las narrativas de sus experiencias para coser tejidos de apoyo y solidaridad.

“La experiencia de escribir junto a otras mujeres en el blog sirvió como una invitación para que otras mujeres, madres y feministas en procesos de trasmutación se sintieran llamadas de alguna manera a escribir y hacernos cargo de nuestra herida para poder construir juntas”, manifestó Cordero Espada.

La presentación del libro será el viernes, 20 de agosto, a las 7:00 p.m. en Casa Norberto de Plaza las Américas. Asimismo, el evento será transmitido por un Facebook live a través de Matertransmutar.

Lee también: Autora Esther Vivas desmenuza las culpas de la “mala madre”

Comparte:
Escrito por Adriana Díaz Tirado
Periodista e investigadora. Egresada de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras (UPRRP). Cuenta con un bachillerato en Periodismo y una segunda concentración en Ciencia Política. Actualmente, cursa sus estudios graduados en Periodismo en la Escuela de Comunicación de la UPRRP. Sus temas de interés son política, género, salud, educación y cultura.