¿Cómo acceder a un aborto en Puerto Rico después de Roe v. Wade?

El Tribunal Supremo de Estados Unidos revocó, hoy, viernes, la sentencia histórica de Roe v. Wade, que, en 1973, le dio protección constitucional al derecho al aborto en este país.

Con esta decisión, respaldada por los seis jueces conservadores del máximo foro judicial estadounidense, queda en manos de los estados y territorios la legislación para proteger y hacer accesible el derecho o para prohibir su práctica.

Aun con la decisión, hoy, en Puerto Rico, el aborto continúa siendo legal.

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“En Puerto Rico, tenemos una disposiciones que regulan el derecho al aborto, que son el reglamento del Departamento de Salud y unas disposiciones del Código Penal, que permiten el aborto terapéutico para proteger la salud física o mental. Eso quiere decir que en Puerto Rico no hay obligación alguna para cambiar el derecho que existe ahora mismo”, explicó la abogada Yanira Reyes Gil

Asimismo, Reyes Gil mencionó que “habrá algunos estados que van a regular para prohibir el aborto y habrá otros estados que van a legislar para proteger el derecho al aborto”.

“Cualquier gobierno que crea en los derechos de las personas, mujeres y personas gestantes, debería de ubicarse en la línea de aquellos estados que van a legislar para proteger el derecho. Un país democrático no retrocede en derecho. Todo lo contrario, progresa y aumenta el reconocimiento del derecho y libertades. Puerto Rico debe ubicarse en esa línea de protección y tiene base constitucional para hacerlo”, señaló. 

Reyes Gil recordó que la Constitución de Puerto Rico establece de manera expresa el derecho a la intimidad, contrario a lo que pasa en la constitución de los Estados Unidos. Las decisiones del Tribunal Supremo, por décadas, han establecido que ese derecho a la intimidad tiene raíces distintas a la constitución federal y que tiene raíces individuales, estableció. 

En Todas, te explicamos cómo procurar una terminación de embarazo, y qué estará pasando antes, durante y después del proceso, ya sea quirúrgico o farmacológico. 

Antes del aborto quirúrgico y farmacológico 

Cuando se sospecha que se está embarazada, el primer paso, en la medida que sea posible, es confirmar el embarazo, ya sea realizando una prueba de orina que se obtiene en la farmacia, y luego se puede confirmar con una prueba de sangre. 

Si ya se tomó la decisión de abortar, el segundo paso sería buscar cuáles son las clínicas que realizan abortos y qué tipos de interrupciones del embarazo ofrecen: si quirúrgico o farmacológico para conocer cuáles son las opciones que se tienen. 

Solamente en tres de las cuatro clínicas que hay en Puerto Rico (Clínica IELLA de Profamilia, Darlington Medical Associates, Women’s Medical Pavilion y Centro de Planificación Familiar), y que todas están ubicadas en el área metropolitana, ofrecen abortos farmacológicos. 

Antes de llamar a la clínica, la persona puede preparar una lista de preguntas o dudas para realizarle a la recepcionista. Por ejemplo, el costo del procedimiento médico. Los abortos en Puerto Rico no los cubre el plan médico. Y si no se tiene el dinero, se pueden identificar clínicas que ofrezcan ayudas económicas o contactar a Las Mingas de Aborto que brindan apoyo emocional, físico, económico, lugar en donde hospedarse, si no eres del área metropolitana, y transportación para tratar de superar las barreras de acceso que existen en el país. 

Los abortos quirúrgicos empiezan en $250, pero pueden variar de precio según las semanas de gestación y el aborto farmacológico tienen un precio fijo de $300 a $350. 

También, hay que tomar en consideración que las personas deben reservar el día que se llevará a cabo el aborto, ya sea quirúrgico o farmacológico. Y si maternan, buscar apoyo para que alguien se quede con la cría. 

Al llamar a la clínica, las personas recibirán una orientación de los servicios que ofrecen, le indicarán la disponibilidad de las citas para calendarizar una y se le explicarán cuáles son los requerimientos para prácticar el aborto. De igual forma, se le preguntará las semanas de gestación o la fecha de su última menstruación para hacer el cálculo de cuántas semanas tienen de embarazo.

Las clínicas atienden a las pacientes a las seis semanas de gestación. Es muy común que las personas cuando están embarazadas sientan que necesitan terminar con la situación lo antes posible, pero los parámetros de las seis semanas es para confirmar que el embarazo se ve con seguridad en la sonografía y se está desarrollando dentro el útero para poder realizar la intervención. 

Cuando llegas a la clínica, dependiendo de cuál clínica sea, le darán a la persona una orden de laboratorio para saber cuál tipo y grupo de sangre es y realizarse un CBC. 

La orden de laboratorio se puede hacer días antes de regresar a la clínica a realizarse el aborto o el mismo día temprano en la mañana. Lo importante es que debes tener los resultados del laboratorio antes del procedimiento porque sin eso no se realiza. 

Durante el aborto quirúrgico 

Al llegar a la clínica con los laboratorios, en el caso de la clínica IELLA, cuenta con un modelo integral de atención. Es decir, la persona pasará primero, a consejería; segundo, a enfermería; y tercero, a consulta médica. 

El proceso de consejería preaborto para evaluación de la decisiones ante un embarazo inesperado se realiza desde un modelo centrado en la persona y sin ninguna agenda. Quien ofrece el servicio de consejería, brinda herramientas y sirve de guía, pero nunca tiene la intención de dirigir a la persona hacia una decisión. 

Si en la clínica no existe la consejería, la persona recibirá la información pertinente sobre el proceso y tendrá la oportunidad de aclarar dudas. 

Luego, la paciente pasa a la enfermería. Ahí, la enfermera tomará los vitales como en una consulta ginecológica regular. 

Cuando la paciente tiene toda la información, se firma un consentimiento informado y después se dirige a consulta médica. 

El procedimiento dura entre 10 a 15 minutos. Se suele realizar con anestesia local, aunque hay clínicas que ofrecen sedación consciente y tiene un costo adicional. 

La mayoría de las personas comparan la experiencia con un dolor de menstruación más o menos fuerte. 

Después del aborto quirúrgico

Al terminar el procedimiento, se realiza un segundo sonograma para confirmar que el embarazo ya no existe. Cuando la persona esté lista, la pasan al área de recuperación para que esté ahí de 30 a 45 minutos. Y si hubo sedación, puede estar más tiempo. A la paciente se le dará de alta cuando esté estable. 

Antes de que se vayan, se les orienta sobre los cuidados postaborto, que son para evitar infecciones y embarazos. Por consiguiente, la persona tendrá la oportunidad de realizar un plan anticonceptivo si lo desean. La mayoría de los anticonceptivos se pueden empezar a utilizar el mismo día del aborto. 

Luego de un aborto, las personas van a sangrar de una o dos semanas de manera intermitente. El dolor se puede manejar con medicamentos sin receta médica. 

El aborto quirúrgico es ambulatorio. Así que, usualmente, si las personas descansan bien, al otro día pueden retomar sus actividades habituales. Obviamente, siendo respetuosas  con los límites del cuerpo.

Ese mismo día, se les dará una cita de seguimiento. 

Durante el aborto farmacológico 

Las personas pueden elegir este método si no hay razones clínicas identificadas por el médico para no realizarlo y si el embarazo está dentro de las 10 semanas. 

Se ofrece una orientación detallada de varios minutos sobre cómo es el protocolo de abortar con medicamentos. Se utilizan dos medicamentos: Mifepristona y Misoprostol. 

Cuando la paciente ya tiene el procedimiento claro, se firma el consentimiento informado y después la paciente se toma la Mifepristona, en la clínica, delante de los proveedores de servicio. 

Luego, la persona se debe dirigir a su casa o a un lugar seguro, cómodo, tranquilo, en donde tenga acceso a toallas sanitarias, una cama  y un baño. Después de 24 a 48 horas de haber tomado la primera pastilla, tendrá que consumir la Misoprostol.  

Son cuatro pastillas de Misoprostol. Se colocan bucales entre la encía y el cachete, usualmente dos arriba y dos abajo, y se dejan quietas por media hora, contado por reloj. 

Hay veces que se disuelven. Hay veces que no. Lo importante es que estén ahí por media hora para después tomar agua y tragar las partículas que queden.  

Los síntomas empezarán a sentirse dentro de 30 minutos a una hora, que son con seguridad contracciones uterinas fuertes (parecidas a un dolor de menstruación), sangrado abundante, y dependiendo de cada persona, picos de fiebre, náuseas y diarreas. El proceso durará en promedio de una hora a ocho horas.

Generalmente, las personas sienten cuando el aborto finaliza, porque los síntomas van disminuyendo.  

Después del aborto farmacológico 

Las personas necesitan descanso hasta el próximo día. 

Tendrán una cita de seguimiento después de una semana del aborto para confirmar que el embarazo ya no existe. 

Acompañamiento de las dulas de aborto 

Existe acompañamiento físico y emocional para las personas que van a interrumpir un embarazo y son ofrecidos por las dulas de aborto, a través de Las Mingas de Aborto. 

Las dulas de aborto también proveen las herramientas para evaluar la decisión de abortar o no abortar, y que la persona pueda realmente sentirse segura. 

Asimismo, acompañan en todo el proceso: antes, durantes y después del aborto. Este servicio se ofrece de forma gratuita. 

Las personas pueden solicitar acompañamiento escribiendo a las redes sociales de Las Mingas de Aborto o escribiendo al correo electrónico, lasmingasdeaborto@gmail.com.    

*Toda la información expuesta en este escrito fue provista por la dula de aborto y trabajadora social feminista Johana Molina Ortiz, quien también forma parte del equipo de dulas de aborto de Las Mingas de Aborto.

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Alejandra Lara Infante
Escrito por Alejandra Lara Infante
Periodista y educadora. Graduada de la Universidad de Puerto Rico con una secuencia curricular en Estudios de la Mujer y el Género. Cuenta con una maestría en Estudios de Género con una especialidad en Investigaciones Feministas de la Universidad Complutense de Madrid.