Casa étnica será un espacio creativo y comunitario

Al remontarse a su infancia, Gloriann Sacha Antonnety Lebrón no puede evitar pensar en los momentos que pasó en la casa de sus abuelos paternos, en la urbanización Villa Fontana, en Carolina, donde creció rodeada del calor de su familia y la sabiduría de sus ancestros.

Cada tarde, Antonnety Lebrón visitaba el hogar de José “Cheo” Antonetty Rodríguez y Ana Celina Matos Quiñones, quienes la cuidaban al salir de la escuela. Nunca imaginó que el lugar donde germinó su amor por la comunicación, la belleza y la comunidad se convertiría en Casa étnica, un nuevo centro de medios que servirá como sede de la Revista étnica

“El espacio donde será Casa étnica era mi segunda casa. Todos los días, después de la escuela, yo iba a la casa de abuela Ana y abuelo Cheo, donde me cuidaban mientras mis papás trabajaban”, compartió la gestora de Revista étinica, un proyecto multimediático que busca visibilizar y representar positivamente a las comunidades afrolatinas.

De acuerdo con la comunicadora, la casa de sus abuelos era un espacio lleno de cultura y sabiduría. En ese lugar, conserva “memorias llenas de belleza” que, en su mayoría, están ligadas a la comunidad.

“En ese lugar, mi abuelo se sentaba con su amigo, el juez Torres Caraballo, para hablar de política, deportes y de 20,000 cosas que estuvieran ocurriendo en el país. Mi abuela, por su parte, mantenía un cuidado especial que estaba vinculado a nuestra ancestría como familia y personas negras”, comentó la activista antirracista.

Explicó que, en ese espacio, su abuelo fundó las pequeñas ligas de béisbol de su comunidad. Desde allí, Antonetty Rodríguez producía un programa radial sobre deportes, que se transmitía por la estación Radio Voz. 

“Yo debía ayudarlo en el proceso de hacer su programa de radio […] Él escribía para El Vocero y para otros periódicos, donde hacía reseñas de atletas y deportistas destacados de Puerto Rico”, añadió la editora, quien junto a sus tíos, constituye una de las herederas directas del lugar. 

Durante el proceso, Antonetty Lebrón escuchaba las historias que su abuelo, quien era ciego, le contaba para luego transcribirlas a maquinilla. Entre risas, recordó que tuvo que reproducir historias de atletas como Angelita Lind, Rebekah Colberg y Sixto Escobar.

Lazos familiares y comunitarios

“A pesar de ser un espacio familiar, también se gestaban iniciativas comunitarias. Como la casa estaba en desuso, mi familia y yo tomamos la decisión de rendirle un tributo a mis abuelos, creando un espacio donde podamos hacer comunicaciones, trabajo comunitario y continuar con sus saberes ancestrales”, agregó.

Revista étnica es la primera plataforma multimedios, en la isla, que representa a las comunidades afrolatinas de forma positiva. La labor del equipo de comunicadores se extiende al Caribe y América Latina.

Desde su fundación, el proyecto se destacó como una empresa social donde crean periodismo de activismo antirracista y afrofeminista. También, se gestan programas de impacto social y oportunidades para emprendedores, artistas, personas creativas y activistas afro.

“Tan pronto les comuniqué a mis tíos la idea de que el lugar se convirtiera en el espacio de acción de Étnica, me dijeron: ‘Sí, vamos a hacerlo’. También, conté con la ayuda de mis primos, quienes se criaron conmigo en la casa”, manifestó. 

Respecto a las figuras de sus abuelos, Antonetty Lebrón mencionó que fueron fundamentales en su lucha antirracista y afrofeminista. 

“Mis abuelos me dejaron un legado bastante impregnado. En primer lugar, mi abuela, quien como mujer negra poseía tantos talentos, y a quien siempre se le pudo categorizar como una ama de casa. Mi abuela administraba la familia y, de ahí viene, mi vena de empresaria. Busco continuar con ese legado y honrar su memoria”, comentó. 

Planes futuros

Además de un centro de medios, afirmó que la casa se convertirá en un espacio creativo y comunitario. Describió la experiencia de remodelar como agradable. 

“Ha sido chévere. El equipo editorial y algunos colaboradores nos sentamos para realizar unos procesos de diseño e identificar qué queremos con el espacio. Queremos crear un centro de medios, donde podamos hacer periodismo, pero también hacer fotografía y grabar podcasts”, expresó. 

El lugar contará con espacios para ofrecer talleres y un salón de belleza. Asimismo, un huerto casero y medicinal, dedicado a la sanación. Desde ese lugar, el equipo de Étnica continuará su labor de crear oportunidades, sanación y belleza para las comunidades negras y afrodescendientes. 

“No hay una separación entre la familia y la comunidad. Somos una gran familia. Ese es uno de los valores que queremos continuar cultivando y ejemplificando desde Étnica’, puntualizó. 

Afirmó que exploran modelos de negocios sociales y cooperativistas con el propósito de derribar las estructuras capitalistas. 

Agregó que, hasta el momento, la inversión asciende a los $30 mil. Por tal razón, instó a las personas que deseen colaborar a unirse a la campaña de recaudación de la entidad (https://antrocket.com/product/casaetnica/). 

“Esperamos que la casa esté lista a partir de agosto. Mientras, trabajamos en la cuarta edición de la revista, enfocada en el tema de las violencias. Reconocemos la importancia de comunicar la pausa que tomamos porque las personas nos ven como portavoces; ese trabajo no para”, concluyó.

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